<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>Filología Hispánica</title>
	<atom:link href="http://filologiahispanica.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://filologiahispanica.wordpress.com</link>
	<description>Apuntes sobre la carrera universitaria de Filología Hispánica (en construcción)</description>
	<lastBuildDate>Sun, 23 Mar 2008 01:50:40 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='filologiahispanica.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://s2.wp.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title>Filología Hispánica</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://filologiahispanica.wordpress.com/osd.xml" title="Filología Hispánica" />
	<atom:link rel='hub' href='http://filologiahispanica.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Panorama del teatro entre 1936 y 1975</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/29/panorama-del-teatro-entre-1936-y-1975/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/29/panorama-del-teatro-entre-1936-y-1975/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Feb 2008 18:50:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/?p=30</guid>
		<description><![CDATA[Características Recién acabada la guerra, autores nuevos y dramaturgos de experiencia en el pasado conviven en los escenarios con argumentos que evaden la realidad, que frivolizan los conflictos sentimentales, que resuelven amablemente dramas de honra y honor, o que hacen un teatro atento a provocar la risa gratuita. El gran género del momento es el [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=30&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Características</strong></p>
<p>Recién acabada la guerra, autores nuevos y dramaturgos de experiencia en el pasado conviven en los escenarios con argumentos que evaden la realidad, que frivolizan los conflictos sentimentales, que resuelven amablemente dramas de honra y honor, o que hacen un teatro atento a provocar la risa gratuita.</p>
<p>El gran género del momento es el Torradismo, un género cultivado principalmente por Alfonso Torrado, que es el patrocinador de toda una corriente dramática cuyos efectos perviven hasta nuestros días, siendo uno de los autores que mejor encarnan esas corrientes teatrales que se ven refrendadas por una asistencia masiva de espectadores.</p>
<p>El teatro convencional (con unos mínimos de dignidad artística y literaria) se desarrolla también desde el fin de la guerra, y aunque no alcance cotas estéticas elevadas, rehuye las torpes formas de la astracanada y del populismo sentimental, convirtiéndose en el género característico de las clases medias desde los años cuarenta, clase de cuyos problemas va a hablar este tipo de teatro, además de procurar entretenerlas o divertirlas.</p>
<p>El teatro realista es una corriente del teatro español que se extiende desde finales de los años cuarenta hasta finales de los años sesenta. Este teatro encuentra grandes dificultades para su representación a causa del propósito político que lo inspira.<br />
<span id="more-30"></span><br />
Hacia finales de los años sesenta se produce una reacción contra los supuestos estéticos de la generación realista. Este fenómeno no entraña ni una desaparición de la estética social ni un retorno a las antiguas formas evasivas, hay ruptura en la forma de concebir el teatro, y no afecta al contenido y sentido único que en esencia es el mismo: una visión negativa, muy crítica de la sociedad contemporánea.</p>
<p><strong>Autores</strong></p>
<p><i>José María Pemán</i></p>
<p>José María Pemán (1898-1981) es el más antiguo cultivador del teatro de todos los autores de esta época, pues en 1939 ya había producido once obras.</p>
<p>Muchas piezas son una mezcla del modelo formal benaventiano y de ecos depurados del costumbrismo a lo Quintero, algunas pueden adscribirse al drama de tesis, y no pocas combinan este con la comedia de costumbres.</p>
<p>Por la virgen capitana (1940) lleva al escenario el entusiasmo político de los vencedores en aquellas épocas inmediatas a la contienda. Pemán mezcla recursos melodramáticos con elevadas dosis de exaltación patriótica y político-histórica.</p>
<p>Metternich (1942) es una esquematizada biografía del canciller austríaco. Callados como muertos (1952) destaca como una de sus piezas de tesis. Felipe II. Las soledades del rey (1958) es un drama histórico.</p>
<p>Después se produce un progresivo abandono por parte de Pemán del teatro comprometido de los años treinta y cuarenta, siendo sustituido por una comedia más amable de tono costumbrista. Este tipo de comedia le ha proporcionado grandes éxitos, con obras como Los tres etcéteras de don Simón (1958), La coqueta y don Simón (1960) y La viudita naviera (1960).</p>
<p><i>Enrique Jardiel Poncela</i></p>
<p>Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) vive la literatura como una experiencia total y, en cierto modo, incontaminada de los acontecimientos del día, lo que no quiere decir que se trate de una literatura evasiva, ya que su análisis tiene una lección negativa del hombre moderno, más allá de componentes ideológicos o políticos muy concretos. Siendo adolescente escribe muchas comedias que luego desautoriza, y cuando fallece tenía planeadas cerca de cincuenta nuevas piezas.</p>
<p>Su teatro antes y después del conflicto no ofrece cambios significativos y se presenta como un todo continuo y coherente, con algunas de sus mejores obras situadas antes de 1936 y otras después de esa fecha. Tras la guerra civil estrenó obras como Eloisa está debajo de un almendro (1940), El amor sólo dura 2000 metros (1941), Los ladrones somos gente honrada (1941), Madre (el drama padre) (1942), Blanca por fuera y Rosa por dentro (1943), Tu y yo somos tres (1945) y Como mejor están las rubias es con patatas (1947).</p>
<p>La novedad del teatro de Jardiel Poncela procede de su insobornable propósito de regeneración escénica y se realiza no tanto en la temática cuanto en el tratamiento que da a ésta, y en la libre concepción del espacio escénico. En lo que respecta a los temas, destaca la escasa variedad de motivos y su preferencia por asuntos amorosos.</p>
<p><i>Miguel Mihura</i></p>
<p>Miguel Mihura (1905-1979) fue siempre un hombre de teatro, aunque sus estrenos sólo adquieren regularidad a partir de los años cincuenta. Tres sombreros de copa (1932) fue la primera obra de Mihura, y merece una consideración completamente independiente del resto de sus obras.</p>
<p>Sus siguientes obras fueron escritas en colaboración con otros autores: ¡Viva lo imposible! (1939), Ni pobre ni rico sino todo lo contrario (1943) y El caso de la mujer asesinadita (1946). En estas obras escritas como colaborador de otros autores, Mihura explora las posibilidades de un nuevo humor y apunta hacia formas del teatro del absurdo, por lo que no tiene el éxito necesario para instalarse en una línea vanguardista e innovadora.</p>
<p>En 1953 reanuda su labor de escritor (en esta ocasión en solitario) con una insobornable actitud de renovación, intentando conciliar con ciertas concesiones al público y a los empresarios, lo que le impide seguir el tono teatralmente revolucionario de Tres sombreros de copa. En este periodo publicó las obras El caso de la señora estupenda (1953), A media luz los tres (1953), Sublime decisión (1955), Mi adorado Juan (1956), Melocotón en almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), La bella Dorotea (1963), Ninette y un señor de Murcia (1964) y La decente (1968).</p>
<p><i>Joaquín Calvo Sotelo</i></p>
<p>Joaquín Calvo Sotelo (1905-1993) comenzó su labor como escritor ya en los años treinta, durante los cuales estrena media docena de obras en la línea de la pieza bien hecha, que es la que sigue cultivando con posterioridad dentro de dos grandes géneros: la comedia de tono humorístico y el drama de ideas.</p>
<p>La comedia de tono humorístico es representativa de un teatro de evasión, convencional, amable y entretenido; sin que por ello deje de estar ausente una crítica burguesa. Pertenecen a este género La visita que no llamó al timbre (1949), Una muchachita de Valladolid (1957), Cartas credenciales (1960) y Micaela (1962).</p>
<p>El drama de ideas es el género que más éxitos le ha dado y posiblemente el que mejor lo caracteriza. Pertenecen a este género obras como Criminal de guerra (1951), El jefe (1952), La muralla (1954), Historia de un resentido (1956), La ciudad sin Dios (1957) y La herencia (1957). También ha hecho un teatro histórico de tipo serio en El proceso del arzobispo Carranza (1964).</p>
<p>Joaquín Calvo Sotelo plantea cuestiones que tocan de cerca a la sensibilidad de las gentes de nuestro tiempo, tratadas con honradez y algo de temor desde una óptica conservadora. El tema del poder y el ejercicio de la autoridad, la injusticia y la innovación, la muerte de un inocente, la generación de la guerra y la posguerra son algunos de esos motivos.</p>
<p><i>Juan Ignacio Luca de Tena</i></p>
<p>Juan Ignacio Luca de Tena (1897-1975) comparte la concepción teatral de la pieza bien hecha, representativa del grupo de dramaturgos que escribió durante este periodo, y frecuenta la comedia de evasión y la comedia de tesis. Plantea con aire nostálgico temas que afectan a clases altas y se desentiende de preocupaciones más del día y de sectores sociales mayoritarios.</p>
<p>Las obras que realizó en este periodo son Dos mujeres a las nueve (1949), El cóndor sin alas (1951), Don José, Pepe y Pepito (1952), ¿Dónde vas, Alfonso XII? (1957), ¿Dónde vas, triste de ti? (1959), Las chicas del taller (1963) y El rey de las finanzas (1972).</p>
<p><i>José López Rubio</i></p>
<p>José López Rubio (1903-1996) basa su obra en el alejamiento de la realidad transformada por una visión entre poética, imaginativa y fantástica del mundo; que rehuye el simple documentalismo. Plantea con frecuencia cuestiones sobre los límites de la vida y de la literatura, la fantasía y la realidad, e incorpora la ficción y el teatro en el propio teatro. La obra de López Rubio tiene una gran calidad literaria del texto, y una expresividad de un diálogo puramente teatral y vivo.</p>
<p>Sus obras dentro de este periodo son Celos del aire (1950), Veinte y cuarenta (1951), Cena de Navidad (1951), Una madeja de lana azul celeste (1951), El remedio en la memoria (1952), La venda en los ojos (1954), La otra orilla (1954), Las manos son inocentes (1958) y Nunca es tarde (1964).</p>
<p><i>Antonio Buero Vallejo</i></p>
<p>Antonio Buero Vallejo (1916-2000) lucho durante la guerra civil en las filas republicanas, siendo encarcelado y condenado a pena de muerte (pena que finalmente fue conmutada).</p>
<p>Sus obras se clasifican en tres periodos diferenciados:<br />
-Primer periodo, que engloba las siguientes obras: Historia de una escalera (1949), Las palabras en la arena (1949), En la ardiente oscuridad (1950), La tejedora de sueños (1952), La señal que se espera (1952), Casi un cuento de hadas (1953), Madrugada (1953), Irene o el tesoro (1954), Hoy es fiesta (1956), Las cartas boca abajo (1957).<br />
-Segundo periodo, que engloba las siguientes obras: Un soñador para mi pueblo (1958), Las meninas (1960), El concierto de San Ovidio (1962), Aventura en lo gris (1963), El tragaluz (1967), Mito (1967).<br />
-Tercer periodo, que engloba las siguientes obras: El sueño de la razón (1970), Llegada de los dioses (1971) y La fundación (1974).</p>
<p>Como dramaturgo social ha sabido dar testimonio de crudas realidades de nuestro tiempo, pero no ha utilizado una estricta estética de realismo crítico o socialista. Para dar una visión de la naturaleza humana ha acudido con frecuencia a limitaciones físicas (ceguera, sordera) y a espacios reales (escalera, sótano) aunque simbólicos. Ha acudido a la historia no porque le interese el drama, sino porque puede recrear un problema intemporal. Sus variaciones técnicas y formales, además de sus diferentes temas y motivos, remiten a una consideración humanista del hombre.</p>
<p><i>Alfonso Sastre</i></p>
<p>Alfonso Sastre (1926) coincide en el propósito de alcanzar la realización de un drama trágico contemporáneo, aunque las constantes dificultades que ha encontrado para llevar sus piezas a los escenarios (unido a la censura y al rechazo de los empresarios) han impedido que muchas de ellas se llegaran a representar.</p>
<p>El tema de la revolución es recurrente en su obra, y puede observarse en obras como El cubo de la basura (1951), Prólogo patético (1953), La mordaza (1954), Tierra roja (1954), Muerte en el barrio (1955) y Guillermo Tell tiene los ojos tristes (1955).</p>
<p>Escuadra hacia la muerte (1953) es un drama en el que se muestra la visión trágica de Sastre del lugar del hombre sobre la tierra.</p>
<p>Asalto nocturno (1955) investiga como se genera y transmite la violencia a través de las generaciones, mientras que La cornada (1959) es uno de los más perfectos y expresivos dramas de Sastre.</p>
<p><i>Lauro Olmo</i></p>
<p>Lauro Olmo (1922-1994) buscaba la transformación de la sociedad mediante la literatura. Su mayor éxito fue La camisa (1962), obra en la que se propone llevar a la escena el conflicto de la tensión suscitada por dos motivos contrapuestos: la injusticia social que padece el obrero y el fortísimo apego sentimental a la tierra (al lugar natal).</p>
<p>Otras obras de este periodo escritas por Olmo fueron La pechuga de la sardina (1962), El cuerpo (1966) y English Spoken (1968).</p>
<p><i>Carlos Muñiz</i></p>
<p>El teatro de Carlos Muñiz (1927-1994) es eminentemente crítico y comprometido, y se ha centrado en la denuncia de tipos próximos a las clases medias y humildes de profesiones administrativas. En el conjunto de sus obras cultiva tanto el naturalismo como el expresionismo.</p>
<p>Sus obras más destacadas fueron Telarañas (1955), El grillo (1957), El tintero (1961), Un solo de saxofón (1963), El caballo del caballero (1965), Miserere para medio fraile (1966), Las viejas difíciles (1967), Los infractores (1969) y Tragicomedia del Serenísimo Príncipe don Carlos (1974).</p>
<p><i>José Martín Recuerda</i></p>
<p>José Martín Recuerda (1925-2007) evoluciona fuertemente desde unos principios realistas hasta otras formas artísticas.</p>
<p>Su primera obra de teatro fue La llanura (1954). A esta obra le siguen otras como El teatrito de don Ramón (1958), Las salvajes en Puente San Gil (1963), Las arrecogías en el beaterio de Santa María Egipciaca (1970) y El engaño (1972).</p>
<p><i>José María Rodríguez Méndez</i></p>
<p>El teatro de José María Rodríguez Méndez (1925) durante este periodo se caracteriza por un realismo crítico naturalista.</p>
<p>Sus obras principales son Vagones de madera (1959), Los inocentes de la Moncloa (1961), El círculo de tiza de Cartagena (1963), La vendimia de Francia (1964) y La batalla de Verdún (1969).</p>
<p><i>Alfonso Paso</i></p>
<p>Alfonso Paso (1926-1978) es el autor más representativo del teatro conformista y de enorme éxito, con una obra teatral incesante y copiosísima que alcanza una cifra total de cerca de dos centenares de piezas.</p>
<p>Obtiene su primer éxito con la obra Una bomba llamada Abelardo (1953). En esos años además forma parte del grupo “Arte Nuevo”, que es una asociación juvenil de protesta y renovación teatral. La actitud inconformista de Alfonso Paso va contra la degradación teatral de aquellos años y exige una renovación tanto en los contenidos como en las formas.</p>
<p>La misión de Paco será la de notariar su contemporaneidad y para ello se centrará en la burguesía acomodada; clase con sus taras, defectos, mojigaterías y estupideces, pero también llena de virtudes. Si durante un primer periodo se interesa por las limitaciones de esa mesocracia española, luego prevalecerán las virtudes.</p>
<p>Después de Una bomba llamada Abelardo (1953) publicó Cuarenta y ocho horas de felicidad (1956), Los pobrecitos (1957), Usted puede ser un asesino (1958),  Receta para un crimen (1959), Preguntan por Julio Cesar (1960), La boda de la chica (1960) Buenísima sociedad (1962), La corbata (1963) y Los peces gordos (1965).</p>
<p><i>Fernando Arrabal</i></p>
<p>Una tendencia completamente personal y solitaria es la practicada por Fernando Arrabal (1932). En los orígenes literarios de Arrabal se da una relación algo tardía con el movimiento postista, también nos indica su aproximación a un humorismo crítico. Kafka fue una gran influencia para Arrabal.</p>
<p>Arrabal hace su literatura al margen de la sociedad. Por ello en su producción se pasa de la presencia agobiante de la soledad, de la incomunicación, del sinsentido de la vida al ataque y al intento de demolición de las estructuras morales y organizativas de la sociedad. Este proceso está condicionado por la evolución ideológica de Arrabal.</p>
<p>El teatro de Arrabal se agrupa en periodos diferentes:<br />
-El teatro de exilio y ceremonia engloba sus primeras obras: Pic-nic (1952), El triciclo (1953), Fando y Lis (1955), Ceremonia por un negro asesinado (1956), El laberinto (1956), Los dos verdugos (1956), Oración (1957) y El cementerio de automóviles (1957).<br />
-El teatro pánico se caracteriza por la búsqueda formal así como por la utilización de elementos surrealistas en lo que al lenguaje se refiere. Sus obras de este periodo son: Orquestación teatral (1957), La princesa (1957), Los cuatro cubos (1957), La primera comunión (1958), Concierto en un huevo (1958), El strip-tease de los celos (1963), Ceremonia para una cabra sobre una nube (1966), La juventud ilustrada (1966) y ¿Se ha vuelto loco Dios? (1966).<br />
-El teatro del yo y el mundo, en el que el autor indaga su estar en un determinado entorno social. Sus obras de este periodo son: El gran ceremonial (1963), La coronación (1963), El arquitecto y el emperador de Asiria (1966) y El jardín de las delicias (1967).<br />
-El teatro del yo en el mundo indaga el compromiso del escritor con la sociedad. Dentro de este periodo se engloban las siguientes obras: La aurora roja y negra (1968), …Y les pusieron esposas a las flores (1969), La guerra de mil años (1971), Jóvenes bárbaros de hoy (1974), La balada del tren fantasma (1975) y Oye Patria mi aflicción (1975).</p>
<p><i>José Ruibal</i></p>
<p>José Ruibal (1925) parte de una radical actitud renovadora que responde a un explícito deseo de escribir contra el público, lo cual implica un valor ético y un propósito de no degradar al espectador.</p>
<p>La consecuencia de esto es la dificultad de llevar sus piezas a los escenarios, y la segunda consecuencia la dificultad en la comprensión total de algunas de sus obras.</p>
<p>Su producción teatral en este periodo fue El asno (1962), Los mutantes (1969), Currículo vitae (1970), El mono piadoso y seis piezas de café-teatro (1969), La máquina de pedir (1970) y La ciencia de birlibirloque (1970).</p>
<p><i>Luis Matilla</i></p>
<p>Buena parte de las obras de Luis Matilla (1939) son piezas breves, que se prestan a una visión crítica de la realidad. En el teatro de Matilla existe (bajo formas que acogen no solo la farsa, sino el absurdo) un propósito de denuncia.</p>
<p>Luis Matilla es uno de los dramaturgos que con más constancia han trabajado en la creación colectiva como un medio de renovación teatral.</p>
<p>Sus obras teatrales durante este periodo fueron Funeral (1968), El hombre de las cien manos (1969), El observador (1969), El adiós del Mariscal (1970), El piano (1970), El Fernando (1972) y Parece cosa de brujas (1975).</p>
<p><i>Domingo Miras</i></p>
<p>La obra de Domingo Miras (1934) es corta, debido principalmente a su entrada tardía en el mundo de la escena. Miras escribe principalmente versiones de clásicos griegos e hispanos. Sus obras en este periodo son La Saturna (1974) y De San Pascual a San Gil (1975).</p>
<p><i>Luis Riaza</i></p>
<p>La obra de Luis Riaza (1925), compuesta de piezas cortas y largas, ha sido frecuentemente estrenada en teatro comercial, obras en las que el interés formal y el sentido crítico se alían.</p>
<p>Los elementos típicos de su obra son la indiferenciación sexual de sus personajes, la acumulación de objetos en el escenario, la frecuente presencia de animales, un desgarramiento lingüístico y algunos fragmentos de texto en verso. A estos elementos hay que añadir la aportación del propio autor de una reflexión (paródica o crítica) sobre el propio teatro.</p>
<p>Sus obras en este periodo son Las jaulas (1969), Representación del Tenorio a cargo del carro de las meretrices ambulantes (1973), El desván de los machos y el sótano de las hembras (1974) y Drama de la dama que lava entre las llamas blancas (1974).</p>
<p><i>Miguel Romero Esteo</i></p>
<p>Miguel Romero Esteo (1930) es un dramaturgo verdaderamente revolucionario por su concepción de la pieza teatral, que supera las barreras convencionales y admitidas en la historia de los espectáculos occidentales.</p>
<p>La mayor parte de sus obras oscilan entre doscientas y cuatrocientas páginas, alguna tiene más de cien personajes, y su representación se prolongaría durante siete u ocho horas. Además, destierra la concentración anecdótica, suprime la progresión temática, elimina el concepto habitual de personaje y prescinde del sentido comunicativo e informativo del lenguaje.</p>
<p>Sus obras dentro de este periodo son Pasodoble (1973) y Paraphernalia de la olla podrida, la misericordia y la mucha consolación (1975).</p>
<p><i>Francisco Nieva</i></p>
<p>Francisco Nieva (1927) empezó a escribir un teatro irrealista que no pudo estrenarse en un contexto de predominio de las formas de testimonio social. En París empieza su dedicación a la escenografía.</p>
<p>Su obra se agrupa en dos grandes tendencias:<br />
-Teatro de farsa y calamidad: A esta tendencia pertenecen sus obras Tórtolas, crepúsculo y… telón (1972), El rayo colgado y peste de loco amor (1975), El paño de injurias (1975) y El baile de los ardientes (1975).<br />
-Teatro furioso: A esta tendencia pertenecen sus obras Es bueno no tener cabeza (1971), Pelo de tormenta (1973), La carroza de plomo candente (1973), El combate de Opalos y Tasia (1973), El fandango asombroso (1973), Nosferatu (1975) y Coronada y el toro (1975).</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/30/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/30/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=30&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/29/panorama-del-teatro-entre-1936-y-1975/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Panorama de la poesía entre 1936 y 1975</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/20/panorama-de-la-poesia-entre-1936-y-1975/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/20/panorama-de-la-poesia-entre-1936-y-1975/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Feb 2008 15:45:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/?p=29</guid>
		<description><![CDATA[Características El compromiso del poeta no es nuevo y se había convertido en la inclinación dominante de un amplio sector de nuestra lírica durante los crispados años de la República. Esa línea se acentuó desde el estallido de la contienda y se convirtió en la meta fundamental de los contendientes en uno y otro bando. [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=29&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Características</strong></p>
<p>El compromiso del poeta no es nuevo y se había convertido en la inclinación dominante de un amplio sector de nuestra lírica durante los crispados años de la República. Esa línea se acentuó desde el estallido de la contienda y se convirtió en la meta fundamental de los contendientes en uno y otro bando.</p>
<p>En los dos bandos se encuentran rasgos formales y temáticos semejantes, aunque de significación contraria. Se hallan también notas externas coincidentes, como el amplio número de escritores ocasionales, hombres urgidos por una necesidad comunicativa inmediata, que utilizan el verso para liberar el odio al enemigo o para exaltar sus propias creencias. Debido a todo esto, la calidad estética se resiente y esta poesía queda como testimonio histórico y no como obra de arte estimable.</p>
<p>El corpus fundamental de esta poesía de guerra está constituido por esos millones de poemas y poetas ocasionales, pero también contribuyeron escritores de renombre (como Antonio Machado, Rafael Alberti y Miguel Hernández).</p>
<p>Nada más acabar la guerra nos encontramos con la plena actividad poética de unos nombres que marcan algunos rumbos de los primeros años cuarenta. Se trata de poetas con interesante obra anterior o más incipiente, que deben considerarse como la primera promoción de posguerra.<br />
<span id="more-29"></span><br />
En la década de los cuarenta, coexisten diversas tendencias poéticas dentro de las numerosas revistas poéticas que surgen en este periodo. Las tendencias poéticas de los años cuarenta son:<br />
-La poesía neoclásica (grupo Escorial y revista Garcilaso).<br />
-La poesía existencial y desarraigada (revista Espadaña).<br />
-La poesía modernista (revista Cántico).<br />
-La poesía surrealista (revista Postismo).</p>
<p>En la década de los cincuenta comienza a aparecer la primera generación de autores que no combatieron en la guerra, sino que la sufrieron o fueron testigos de ella (niños de la guerra). La tendencia dominante en esta década es el Realismo social, que produce una poesía que pretende convertirse en un arma capaz de transformar el mundo, para lo cual el poeta debe tomar partido ante los problemas del mundo que le rodean. El tema de España es el principal de las obras poéticas de esta época.</p>
<p>En la década de los sesenta, muchos autores comienzan a abandonar el Realismo social e intentan buscar nuevas formas y enfoques en sus obras, aunque todo esto sin abandonar el compromiso político que tenían los escritores de la época. Para ellos el poema es un instrumento que permite al ser humano conocer el mundo y conocerse a si mismo. La temática de los poemas de esta época es la reflexión sobre el paso del tiempo, el amor como cauce del erotismo, la amistad y la reflexión sobre la creación poética.</p>
<p>A finales de la década de los sesenta y principios de la década de los setenta surgió el grupo de los Novísimos, un grupo de poetas nacidos ya en la posguerra, marcando el inicio de una nueva etapa en la poesía española. Las características principales de este grupo son que rechazan la poesía social y que conceden más importancia a los valores estéticos que a los éticos. Los autores de esta generación se caracterizan porque son grandes lectores, europeístas, ponen gran cuidado en la lengua y en el estilo, potencian la imaginación y les gusta experimentar.</p>
<p><strong>Autores</strong></p>
<p><i>Leopoldo Panero</i></p>
<p>Parte de lo que escribe Leopoldo Panero (1909-1962) en los años treinta muestra ya una clara tendencia a la recuperación de las formas tradicionales y a la exposición de un nido de vivencias religiosas. La estancia vacía (1944) y Versos del Guadarrama (1945) son obras en las que Panero habla ante todo de Dios, a quien invoca o se dirige en numerosas ocasiones.</p>
<p>Escrito a cada instante (1949) será su siguiente obra, publicada cuatro años después de Versos del Guadarrama. En Canto personal (1953) reafirma su sistema estético y su visión del mundo a través de un largo poema unitario presentado como una carta a Neruda.</p>
<p>A pesar de algunas innecesarias e impertinentes irrupciones políticas en sus versos, la obra de Panero se consolida con el tiempo y hay que reconocer en él a un certero poeta intimista.</p>
<p><i>Luis Rosales</i></p>
<p>La obra de Luis Rosales (1910-1992) comienza ya antes de la guerra civil con Abril (1935), obra en la que se muestra inclinación religiosa, apego a las formas tradicionales e influjo guilleniano.</p>
<p>Poeta escaso de obra, sus versos aparecen en publicaciones periódicas. La casa encendida (1949) se caracteriza por la desaparición de las estrofas clásicas que predominaban en Abril (sonetos, décimas, romances) y su sustitución por un largo poema que se fragmenta en unidades de contenido, de carácter eminentemente narrativo.</p>
<p>Los libros sucesivos de Rosales prosiguen en la explicación del hombre a través de la vivencia de la temporalidad: Rimas (1951), Segundo abril (1972) y Canciones (1973).</p>
<p><i>Luis Felipe Vivanco</i></p>
<p>Luis Felipe Vivanco (1907-1975) es el poeta del grupo relacionado con Escorial que ha obtenido menos resonancia, aunque en realidad su obra coincide en algunos sustanciales planteamientos con la de sus compañeros de promoción.</p>
<p>Su primer libro fue Cantos de primavera (1936), en el que aparte de su dimensión religiosa, el autor tiende a un barroquismo del que se desprenderá progresivamente.</p>
<p>Sus siguientes obras Tiempo de dolor (1940), Continuación de la vida (1949), El descampado (1957) y Los caminos (1974) son volúmenes que recogen diversos libros con poemas escritos entre mediados de los cuarenta y los setenta.</p>
<p>El proceso de Vivanco apunta a una depuración del decir poético, a una palabra más sencilla y transparente cargada de pura emoción, para expresar un sentimiento religioso de la vida a partir de experiencias íntimas.</p>
<p><i>José García Nieto</i></p>
<p>José García Nieto (1914-2001) ha mantenido un quehacer poético más constante, con más de una veintena de títulos. Una imagen deformada del garcilasismo quizás le haya detraído lectores y consideración crítica, pues hoy sufre un excesivo olvido.</p>
<p>Lo más remarcables dentro del conjunto de toda su obra son Elegía en Covaleda (1958), Circunstancia de la muerte (1963), La hora undécima (1963), Memorias y compromisos (1966).</p>
<p><i>Gabriel Celaya</i></p>
<p>Gabriel Celaya (1911-1991) es uno de los hombres más importantes de toda la posguerra y, quizás, el que encarna de manera más patente una de las directrices centrales de todo este periodo, la de tipo testimonial y comprometida que predomina durante los años cincuenta. Sin embargo, con todo el relieve y representatividad que posea en esta época, su amplísima obra no puede ceñirse a esa sola directriz, pues ostenta direcciones muy distintas y aún contrapuestas.</p>
<p>Celaya es un poeta caudaloso (autor de más de medio centenar de libros) y de asombrosa evolución que no debe entenderse como un capricho sino como el resultado de una profunda adecuación de su sentir poético a la evolución histórica de nuestro país.</p>
<p>En sus inicios poéticos Celaya se ve influido por las tendencias dominantes en los años treinta: Marea del silencio (1935), La soledad cerrada (1947). Sin embargo, una voz auténticamente propia se encuentra en Movimientos elementales (1947) y sobre todo en Tranquilamente hablando (1947), en los que Celaya trata de dar una visión global del mundo y habla de múltiples realidades desde lo material hasta lo trascendente.</p>
<p>Una etapa claramente diferenciable de su poesía es la que preside la redacción de libros como Las cartas boca arriba (1951), Lo demás es silencio (1952), Paz y compromiso (1953), Cantos iberos (1955), Las resistencias del diamante (1957) y Episodios Nacionales (1962) entre otros. Se trata de una poesía de claro y explícito compromiso social en la cual Celaya protesta, denuncia, se solidariza y expresa su confianza en el futuro.</p>
<p>Desaparecida la necesidad de una estética de urgencia, Celaya se lanza por caminos insólitos que entran en el campo de la experimentación y que investigan en el reducido terreno de la poesía concreta.</p>
<p><i>Blas de Otero</i></p>
<p>Blas de Otero (1916-1979) es uno de los máximos poetas de toda la posguerra y su obra es el feliz resultado de una acuciante problemática más un muy peculiar sistema estético.</p>
<p>Su primer libro, Cántico espiritual (1942) se sitúa en la órbita de preocupaciones religiosas, con acentos místicos y acentos sanjuanistas. Semejante problemática religiosa se hallará en sus dos libros siguientes: Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951). Ancia (1958) es la obra resultante de la unión de las obras Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, aunque ampliadas.</p>
<p>Tras estos libros de profunda conflictividad, Otero, sin abandonar inquietudes espirituales, se encuentra ya liberado mediante la enérgica protesta del incierto destino del hombre. Así surgen nuevas obras que pueden calificarse de sociales si con ello reconocemos un talante ético y cívico y no la práctica de una mera estética del Realismo social. Este proceso se inicia con Pido la paz y la palabra (1955) y En castellano (1960), libros que son reunidos en Hacia la inmensa mayoría (1960); y culmina con las obras Esto no es un libro (1963) y Que trata de España (1964).</p>
<p><i>José Hierro</i></p>
<p>La obra de José Hierro (1922-2002) fue bastante aceptada desde sus inicios. La obra de Hierro es una poesía muy arraigada en la temporalidad, en la que es normal que la memoria constituya un elemento básico de la misma.</p>
<p>En cuanto a las formas, Hierro prefiere un decir desnudo con expresiones a veces coloquiales, pero intensificando su significación. Cabe señalar que emplea muy intencionadamente las repeticiones, y el encabalgamiento del verso es una necesidad expresiva.</p>
<p>Las primeras obras de Hierro fueron Tierra sin nosotros (1946) y Alegría (1947). Con las piedras, con el viento (1950) fue la primera de sus obras publicadas en la década de los cincuenta; a la cual le seguirían Quinta del 42 (1953), Estatuas yacentes (1954), Cuanto sé de mi (1958).</p>
<p>Libro de Alucinaciones (1964) fue su única obra en la década de los sesenta, tras la cual no volvió a publicar nada hasta que reeditó con algunos poemas más en 1974 la obra Cuanto sé de mi.</p>
<p><i>Carlos Bousoño</i></p>
<p>Carlos Bousoño (1923) es, a la par que poeta, teórico de la poesía. La especulación sobre el fenómeno poético y su obra en verso responden en Bousoño a una coincidente preocupación de fondo, la necesidad de exponer una interpretación del mundo y de explicar cómo el fenómeno poético la lleva a cabo. Por eso, los trabajos teóricos de Bousoño constituyen una cabal declaración de su propia poesía, de los fundamentos últimos de la misma y del alcance que para él posee un poeta o un poema, sin que, por otra parte, quepa pensar en ninguna confusión ni mezcla de los objetivos de estos dos géneros que frecuenta, tan distintos por métodos y fines.</p>
<p>Subida al amor (1945) es un poemario religioso de afirmación, de identificación. Sin embargo, pronto se iniciará una temática de cuestionamiento, que produce Primavera de la muerte (1946), en la que existe un mayor reconocimiento de la finitud humana pero no se renuncia a la trascendencia. Noche del sentido (1957) es el libro que introduce la duda como elemento renovador de la precedente cosmovisión.</p>
<p>Invasión de la realidad (1962) es una síntesis de los poemarios anteriores que toma elementos sustanciales de los mismos y orgánicamente los supera por enriquecimiento. Oda en la ceniza (1967) supone un nuevo jalón en esa obra de madurez, pues en cierto modo encierra la problemática de todos sus libros anteriores y a la vez se abre a una interpretación de la vida que es de raíz existencialista, dentro de una visión del mundo en sí misma semejante a la que había estimulado la obra precedente.</p>
<p><i>Rafael Morales</i></p>
<p>La gran constante de la poesía de Rafael Morales (1919-2005) es su decidido propósito de reivindicar el sentimiento y de propiciar el retorno a una intensa rehumanización de la poesía sin renunciar a la expresividad del lenguaje.</p>
<p>Poemas de toro (1943) es una obra en la que se aprecia este propósito, al igual que se aprecia en sus obras siguientes: El corazón y la tierra (1946), Los desterrados (1947) y Canción sobre el asfalto (1954). Estas tres obras mencionadas se recopilan en Poesías completas (1967).</p>
<p>La máscara y los dientes (1958) es un poema unitario de corte simbólico sobre la existencia cotidiana del hombre.</p>
<p><i>José María Valverde</i></p>
<p>José María Valverde (1926-1996) es un poeta de muy mesurada creación, más tras la reducción de sus libros anteriores realizada en Enseñanzas de la edad (1971), que recoge toda su producción poética desde 1945: Hombre de Dios (1945), La espera (1949), Versos del domingo (1954), Voces y acompañamiento para San Mateo (1959), La conquista de este mundo (1960) y Años inciertos (1970).</p>
<p>La constante de sus primeros poemarios es una persistente preocupación religiosa, hasta el punto de que en su primer título la palabra Dios aparece en todos los poemas. Se ha resaltado que la suya es una visión arraigada y ortodoxa de la existencia considerada desde el prisma de un poeta católico.</p>
<p><i>Miguel Labordeta</i></p>
<p>Miguel Labordeta (1921-1969) es uno de los recuperadores del surrealismo durante la posguerra. La imaginería onírica de Labordeta es el soporte de una implacable denuncia de los tiempos modernos. Además, es uno de los escritores que con mayor acierto y dramatismo ha cultivado la autonominación.</p>
<p>Entre la ironía y el desgarro existencialista, entre el juego y la imprecación, entre el tremendismo y la oscuridad, entre el yo y la colectividad va presentando Labordeta la crónica humana del sinsentido, el desamor y la soledad de la existencia.</p>
<p>Labordeta estuvo vinculado con los grupos experimentales y sus últimas creaciones entran en el terreno de la expresividad de la grafía, del poema en el que lo visual tiene gran importancia, del montaje e incluso de lo lúdico.</p>
<p>Las obras de Miguel Labordeta fueron Sumido 25 (1948), Violento idílico (1949), Transeúnte central (1950), Epilírica (1961) y Los soliloquios (1969).</p>
<p><i>Ángel González</i></p>
<p>Ángel González (1925-2008) es autor de obra de muy moderadas dimensiones recogida en un volumen de poesías completas, Palabra sobre palabra (1972), que recopila las siguientes obras: Áspero mundo (1956), Sin esperanza, con convencimiento (1961), Grado elemental (1962), Palabra sobre palabra (1965), Tratado de urbanismo (1967), y Breves acotaciones para una biografía (1971).</p>
<p>El testimonio de Ángel González busca una denuncia directa no exenta de coloquialismo, pero sus mejores hallazgos se producen cuando el poeta incorpora diferentes registros del humor (sobre todo la ironía y la sátira, con alguna punta de ácido sarcasmo).</p>
<p><i>José Manuel Caballero Bonald</i></p>
<p>José Manuel Caballero Bonald (1926) es uno de los más interesantes poetas del medio siglo.</p>
<p>Su primera poesía está urgida por dos tensiones complementarias: el impulso autorreflexivo y crítico de un joven disconforme con el mundo, y la afanosa búsqueda de unos medios que eviten un inmediato testimonialismo sin renegar de la realidad.</p>
<p>Además, Caballero Bonald lucha en su fuero interno entre su inclinación natural hacia una literatura de corte simbólico y las exigencias cívicas que comparte con los poetas de aquel momento.</p>
<p>Sus obras Las adivinaciones (1952), Memorias de poco tiempo (1954), Anteo (1956), Las horas muertas (1959) y Pliegos de cordel (1963) fueron recopilados en Vivir para contarlo (1969) junto a algún poema inédito.</p>
<p><i>Jaime Gil de Biedma</i></p>
<p>Jaime Gil de Biedma (1929-1990) es un poeta de enorme personalidad, de arriesgada sinceridad, que desde una actitud cívica y denunciadora ha desembocado en una visión desencantada, negativa e irónica del mundo, en la que no falta un punto de escéptico nihilismo.</p>
<p>Sus obras Compañeros de viaje (1959), Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1968) fueron recopilados en Las personas del verbo (1975). Los dos primeros títulos muestran una concepción comprometida de la poesía que le lleva en alguna composición a la denuncia explícitamente política. Sin embargo, la línea dominante en la mayor parte de ellos esta basada en una recuperación de la memoria y de la experiencia civil de lo que puede denominarse la historia moral del propio poeta e incluso de su generación.</p>
<p>Pero no se detiene en una auscultación del yo y de las limitaciones individuales, sino que entra en la presentación ácida y sarcástica de las clases medias y acomodadas (a las que el propio autor pertenece.</p>
<p>Merece una mención especial la vertiente amorosa de la poesía de Jaime Gil de Biedma, en parte compilada en el volumen A favor de Venus (1965), de una expresión muy franca, muy libre de convenciones y de un intenso erotismo.</p>
<p><i>Claudio Rodríguez</i></p>
<p>Claudio Rodríguez (1934-1999) es un poeta ruralista, el gran presentador del campo castellano del medio siglo.</p>
<p>Más de una vez se ha señalado la riqueza y a la vez naturalidad de la obra de Claudio Rodríguez, que produce una poesía honda y sencilla, entrañada y entrañable, y en la que la reflexión nunca aflora a la superficie del verso. Este carácter meditativo es el que se ha ido acentuando con el transcurso del tiempo.</p>
<p>Desde el sentimiento de la tierra ha desembocado en una exploración del destino humano: complejo, contradictorio, asombroso y misterioso. Pero todo ello sin desprenderse de un vivo y emocionado sentimiento de las gentes, de los seres en general y del propio poeta en particular.</p>
<p>Sus obras durante este periodo fueron Don de la ebriedad (1953), Conjuros (1958), Alianza y condena (1965) y el vuelo de la celebración (1976).</p>
<p><i>José Ángel Valente</i></p>
<p>La obra de José Ángel Valente (1929-2000) ha sido profundamente solidaria de la necesidad histórica y social de los temas hacia los que la poesía social ha apuntado. Sin embargo, pocas obras poéticas del momento muestran una menor carga testimonial directa que la suya.</p>
<p>El conjunto de su producción es una marcha ascendente y decidida hacia esa concepción de la poesía como conocimiento que el ha defendido. Ese proceso se materializa en los siete libros reunidos en la obra Punto cero (1972): A modo de esperanza (1955), Poemas a Lázaro (1960), La memoria y los signos (1966), Siete representaciones (1967), Breve son (1968), Presentación y memorial para un monumento (1970) y El inocente (1970).</p>
<p>Francisco Brines</p>
<p>La obra de Francisco Brines (1932) es unitaria y coherente, y puede resumirse en los siguientes algunos criterios esenciales:<br />
-Cierto despegue de la colectividad y notable inclinación hacia lo personal.<br />
-Una actitud contemplativa, autorreflexiva, meditativa y de corte filosófico.<br />
-Preocupación por la temporalidad y sus efectos.<br />
-Gusto por las imágenes.</p>
<p>Sus obras durante este periodo fueron Las brasas (1960), El santo inocente (1966), Palabras a la oscuridad (1966) y Aún no (1971); obras que fueron recopiladas en Ensayo de una despedida (1974).</p>
<p><i>Gloria Fuertes</i></p>
<p>La ubicación de Gloria Fuertes (1918-1998) dentro de este periodo es discutible, ya que por la época en la que nació debería ser incluida en la primera generación de posguerra, sin embargo, atendiendo a sus primeras publicaciones y a algunos de sus estímulos fundamentales coincide más con la generación de los años cincuenta.</p>
<p>En la temática de su obra suele haber una preocupación comunitaria que bordea el testimonialismo en los libros de los años cincuenta, además de muy directas preguntas a Dios. Luego da entrada a la imaginación y a la fantasía, aunque predominando siempre un intento de comunicar.</p>
<p>Lo más característico de Fuertes es su estilo y su léxico, introduciendo en sus poemas la frase hecha, la expresión tópica y los juegos verbales.</p>
<p>Las obras de Gloria Fuertes de este periodo fueron Isla ignorada (1950), Antología y poemas del suburbio (1954), aconsejo beber hilo (1954), Todo asusta (1958), Ni tiro, ni veneno, ni navaja (1966), Poeta de guardia (1968) y Como atar los bigotes del tigre (1969).</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/29/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/29/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=29&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/20/panorama-de-la-poesia-entre-1936-y-1975/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Aspectos socioculturales, rasgos y tendencias de la literatura desde 1939</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/aspectos-socioculturales-rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-desde-1939/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/aspectos-socioculturales-rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-desde-1939/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Feb 2008 07:25:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/?p=28</guid>
		<description><![CDATA[La literatura de la posguerra En 1939 se suele datar el inicio de una nueva etapa de la historia del pensamiento español. A partir de la victoria nacional en la guerra civil se produce una estrechísima relación entre el nuevo ordenamiento jurídico y la vida intelectual. En conjunto, la literatura de los años cuarenta es [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=28&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La literatura de la posguerra</strong></p>
<p>En 1939 se suele datar el inicio de una nueva etapa de la historia del pensamiento español. A partir de la victoria nacional en la guerra civil se produce una estrechísima relación entre el nuevo ordenamiento jurídico y la vida intelectual.</p>
<p>En conjunto, la literatura de los años cuarenta es de una acusada pobreza y hoy no tiene mayor interés que el de un documento de época. Solamente la poesía alcanza mayores niveles de calidad en estos años, destacando sobre todo Aleixandre y Dámaso Alonso. Sin embargo, los casos de Aleixandre y Dámaso Alonso no constituyen sino fenómenos aislados y prominentes en un ambiente de apatía intelectual y de mediocridad creativa.</p>
<p>Una serie de acontecimientos políticos cierran la década de los cuarenta y abren un nuevo periodo en el que se producen notables transformaciones socioeconómicas y se manifiestan públicamente actitudes críticas frente al Régimen. No hubo en toda esta época ninguna voluntad política de apertura, pero los condicionamientos externos obligaron a emprender caminos de mayor modernización económica que, a la larga, acarrearon una renovación de la sociedad española.<br />
<span id="more-28"></span><br />
La normalización de un masivo turismo internacional descubrió la existencia de una moral y unos hábitos muy diferentes a los de nuestra colectividad, y ningún obstáculo pudo oponerse a su difusión a causa de los intereses económicos que iban emparejados. El inicio del futuro desarrollo industrial ocasionó grandes transformaciones sociales, como los movimientos migratorios que despueblan el campo y producen los suburbios proletarios de las grandes ciudades, o la emigración a Europa de un elevado número de trabajadores. Además, a esto se le une la desaparición de las cartillas de racionamiento a comienzos de la década de los cincuenta, poniéndose el punto y final a la autarquía establecida tras la guerra.</p>
<p>En esta misma década, España comienza a abrirse al mundo debido a la suspensión del veto diplomático contra España por parte de las Naciones Unidas, lo que supone el fin del aislamiento y la incorporación del país dentro de la comunidad internacional (admitida en la UNESCO en 1952 y en la ONU en 1955), al tiempo que se produce el restablecimiento generalizado de las relaciones diplomáticas.</p>
<p>Las barreras censoras siguen siendo fuertes, aunque ya no son impermeables, pues resultará a partir de ese momento más difícil impedir el contacto con el resto del mundo. Los escritores serán muy receptivos de todos estos sucesos y, sobre todo, los jóvenes que por entonces inician su carrera los aprovecharan para viajar al extranjero y nutrir sus ansias de información. También irán llegando publicaciones y libros (aunque de manera subrepticia y con muchas dificultades) que permiten difundir algo de lo más significativo de la cultura occidental.</p>
<p>Durante los años cincuenta coinciden dos grupos generacionales de escritores distintos, por una parte estaba la primera promoción de posguerra (generación de combatientes), y por otra parte estaba la segunda generación de posguerra (niños de la guerra).<br />
La generación de mediados de siglo está integrada por un nutrido grupo de escritores que pudieron ser presentados de forma unitaria porque en ellos coinciden rasgos biográficos y estéticos tan acentuados que forman un auténtico grupo, promoción, generación o como se la quiera designar.</p>
<p>El primer rasgo distintivo es una cronología  que sitúa sus fechas de nacimiento en la década de los años treinta, lo que les convierte en la primera generación de escritores que no había combatido en la guerra (los niños de la guerra). Llegaron a considerarse en su época de madurez como víctimas de la guerra, herederos morales de los vencidos y espectadores críticos de una degradada situación sociopolítica derivada de la contienda civil.</p>
<p>Su segundo rasgo importante es el período de tiempo en el que comenzaron a publicar, siendo sus primeras colaboraciones en periódicos y revistas en los años finales de la década de los cuarenta, aumentando su presencia durante los años cincuenta como un fenómeno vivo de nuestras letras, para finalmente defender públicamente una nueva concepción de la literatura.</p>
<p>Un último rasgo es la postura realista de carácter crítico y de intencionalidad política de los autores de esta generación.</p>
<p><strong>La literatura en el exilio</strong></p>
<p>Paralelamente a la literatura que se producía dentro de España, entre los escritores que se marcharon al exilio tras la guerra civil también se crea una literatura que supone la continuidad de la literatura que se dio durante la Edad de Plata (primer tercio del siglo XX).</p>
<p>Los escritores del exilio, al contrario que los escritores que permanecieron en España, podían escribir sobre lo que quisieran, ya que ellos no sufrían la censura que existía en España durante la posguerra.</p>
<p>Los exiliados estaban obsesionados con su problema, la derrota en la guerra civil, y con una búsqueda de una explicación que responde el por que la perdieron de esa forma, razón por la cual los exiliados no se interesaron por los asuntos y los problemas de los lugares en donde vivían.</p>
<p>La idea principal que se daba en la mayoría de ellos era la creencia de que la situación de España tras la guerra no sería duradera, y así de esta manera podrían regresar. Sin embargo, a mediados de los años cuarenta las esperanzas de regresar desaparecieron por completo, lo que provocó que los autores del exilio comenzaran a centrarse en los temas universales (como el amor).</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/28/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=28&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/aspectos-socioculturales-rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-desde-1939/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Panorama de la narrativa hasta 1936</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/panorama-de-la-narrativa-hasta-1936/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/panorama-de-la-narrativa-hasta-1936/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Feb 2008 07:20:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/?p=27</guid>
		<description><![CDATA[Características La angustia vital encuentra su primera expresión en Ganivet, Azorín, Baroja y Pérez de Ayala. Se transmite en sus obras un mensaje de frustración y desesperanza ante la imposibilidad de encontrar un objetivo o un significado a la existencia humana. La angustia es una fuente de experimentación literaria y produce algunas obras interesantes y [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=27&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Características</strong></p>
<p>La angustia vital encuentra su primera expresión en Ganivet, Azorín, Baroja y Pérez de Ayala. Se transmite en sus obras un mensaje de frustración y desesperanza ante la imposibilidad de encontrar un objetivo o un significado a la existencia humana. La angustia es una fuente de experimentación literaria y produce algunas obras interesantes y originales.</p>
<p>El alejamiento del Realismo es el tema central del famoso ensayo de José Ortega y Gasset, La deshumanización del arte (1925). Aunque Ortega y Gasset presentara sus ideas como un análisis de las corrientes artísticas más recientes y formula algunas predicciones para el futuro, el ensayo describe de hecho rasgos que pueden observarse en la novela desde los primeros años del siglo XX. El verdadero argumento de Ortega y Gasset es sencillamente que la tendencia del siglo XIX a confundir la vida con el arte, y por lo tanto a asignar a este último la función de representar la realidad, era una aberración en la que por fortuna los artistas del siglo XX no han incurrido.<br />
<span id="more-27"></span><br />
La novela del siglo XX tiende con frecuencia a usar procedimientos que suelen asociarse a la poesía. El empleo de mitos y leyendas, y la intención de hacer una literatura al margen de la literatura ya familiar centra la atención en el tratamiento en vez de hacerlo en lo narrado (en cómo se cuenta la historia y no en lo que se cuenta).</p>
<p>Otra característica importante de las novelas de esta época es la preocupación por la perspectiva del autor. Esta preocupación afectó a la novela de una manera más directa y honda que a los demás géneros.</p>
<p><strong>Autores</strong></p>
<p><i>Miguel de Unamuno</i></p>
<p>El primer novelista español que abrió una brecha decisiva en la narrativa realista al uso fue Miguel de Unamuno (1864-1936).</p>
<p>Su primera novela, Paz en la guerra (1897), todavía respeta más o menos las antiguas convenciones, y contiene (como afirmo el propio Unamuno en el prólogo de la segunda edición de 1923) pinturas de paisaje y dibujo, y colorido de tiempo y lugar; todo lo cual iba a desaparecer de sus obras de imaginación a partir de 1902.</p>
<p>Amor y pedagogía (1902) no se trata de un alegato anticientífico, sino una ilustración de la incompatibilidad de las exigencias y la pedagogía y la eugenesia racionales con las de los profundos impulsos naturales y el temor a la muerte.</p>
<p>En la obra Recuerdos de niñez y de mocedad (1908), Unamuno había recordado no sin inquietud cómo siendo niño acostumbraba a contar historias a sus condiscípulos durante el recreo, y a matar a los personajes cuando sonaba la campana anunciando que se reanudaban las clases, tanto si merecían morir como si no.</p>
<p>Niebla (1914) empieza con la afirmación de que la existencia precede a la esencia. Como personaje de Niebla, Unamuno asume el papel de un dios el cual, si existe, es un deber de los humanos luchar y rebelarse. La rebelión tal vez no consiga nada en cuanto a cambiar nuestro destino, pero devolverá a la existencia humana una cierta dignidad en los únicos términos aceptables para una visión absolutamente existencialista. Después de Niebla, la narrativa de Unamuno se orienta decididamente hacia la cuestión de indagar qué es lo que constituye la existencia auténtica y la felicidad personal.</p>
<p>Los tres relatos publicados entre 1916 y 1920, y recogidos en Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920) exponen una teoría de la personalidad bastante sencilla. A la división que hace Oliver Wendell Holmes de la personalidad humana en tres modalidades del ser (lo que creemos ser, lo que los otros creen que somos y lo que realmente somos), le añade Unamuno una cuarta modalidad, lo que deseamos ser. Unamuno considera que esta última es existencialmente la más importante, ya que determina la conducta.</p>
<p>El año 1917 fue muy sombrío para España, y la publicación en este mismo año de su obra Abel Sánchez, la torturadora historia de un hombre consumido por el odio y la envidia, debe mucho a las circunstancias nacionales de la época  en que se escribió.</p>
<p>Hasta el final de su vida Unamuno siguió indagando en las complejidades de la esencia y de la existencia, sobre todo en relatos de corta extensión como Tulio Montalbán (1920) y Julio Macedo (1920).</p>
<p>Durante su destierro escribió la obra Cómo se hace una novela (1927), que es en parte una serie de reflexiones personales sobre su exilio, y además explota la idea de que la existencia es como una novela escrita por su protagonista.</p>
<p>Las últimas novelas publicadas por Unamuno fueron La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez (1930) y San Manuel Bueno, mártir (1930).</p>
<p><i>Azorín</i></p>
<p>Azorín (1873-1967) es una figura de primer orden en las letras españolas, además de ser el inventor y miembro más indiscutible de la Generación del 98, a la cual enriqueció con su primera trilogía de novelas: La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904).</p>
<p>A partir de 1904 su contribución a la narrativa tiene un carácter bastante secundario. Durante muchos años no volvió a escribir novelas, pero publicó repertorios de estampas breves donde la descripción se mezcla con la historia, los recuerdos y las propias imaginaciones del propio Azorín.</p>
<p>Don Juan (1922) es la siguiente novela de Azorín. En ella no hay argumento, ni interés por la individualidad de los personajes, ni contenido ideológico; solamente hay un conjunto de nuevas series de descripciones, anécdotas del pasado y del presente. Su siguiente novela, Doña Inés (1925) es una vez más una serie de viñetas estáticas vinculadas de un modo incongruente.</p>
<p>En Félix Vargas (1928) y Superrealismo (1929) suprime las relaciones formadas entre los objetos y los seres humanos por el espacio el tiempo y la lógica.</p>
<p><i>Ramón María del Valle-Inclán</i></p>
<p>Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) hizo una literatura que anunciaba el nacimiento de un nuevo siglo. De personalidad extravagante y bohemia, Valle-Inclán se caracterizó por ser conservador en su juventud y tener ideas avanzadas en su vejez.</p>
<p>Las Sonatas (1902-1905) son cuatro fantasías exóticas en un lenguaje exquisitamente trabajado, que marcan en la prosa narrativa española un cambio de clima radical. Las Sonatas representan una de las escasas irrupciones del Modernismo puro en la literatura española en prosa, huyendo de la prosaica realidad y buscando el consuelo de un mundo maravilloso de bella artificiosidad cuyos valores son casi exclusivamente estéticos.</p>
<p>Después publicó su trilogía novelesca sobre la guerra carlista, que estaba constituida por las obras Los cruzados de la causa (1908), El resplandor de la hoguera (1909) y Gerifaltes de antaño (1909).</p>
<p>En 1915, Valle-Inclán adoptó una postura antialemana, mientras que los conflictos de 1917 y la reacción represiva del gobierno le hicieron interesarse cada vez más por los problemas políticos y sociales de España.</p>
<p>Sus últimas grandes novelas fueron Tirano Banderas (1926) y la serie El ruedo ibérico; compuesta por las obras La corte de los milagros (1927), Viva mi dueño (1928) y la inconclusa Baza de espadas.</p>
<p><i>Pío Baroja</i></p>
<p>Pío Baroja (1872-1956) es un fenómeno muy desconcertante dentro de la historia literaria de este periodo. Relacionado con sus contemporáneos más destacados por su visión filosófica, su arte literario es muy diferente de las características predominantes en la prosa narrativa de comienzos del siglo XX.</p>
<p>Pío Baroja protesta contra casi todo (la religión, la iglesia, los sistemas políticos, el estado, España y los españoles, los judíos, etc) y se oponía también a la cultura. Sus teorías sobre la creación literaria pueden resumirse en tres afirmaciones principales:<br />
-El arte es inmensamente inferior a la vida, y por esto debe basarse en la observación de esta última.<br />
-El estilo ideal consiste en expresarse de una manera breve, directa y precisa.<br />
-La novela es un género informe y sencillo que ha de juzgarse según su capacidad de entretener al lector.</p>
<p>Sus novelas La casa de Aitzgorri (1900), El mayorazgo de Labraz (1903) y Zalacaín el aventurero (1909) están englobadas dentro de la trilogía La tierra vasca. Su siguiente trilogía de novelas fue La lucha por la vida; que estaba compuesta por las obras La busca (1904), Mala hierba (1904) y Aurora roja (1905).</p>
<p>Las dos partes de César o nada (1910) se equilibran. La ociosa vida de César en Roma, con sus interminables conversaciones y comentarios sobre la herencia cultural y religiosa de la Ciudad Eterna, proporciona un adecuado preludio a su frenética actividad en el bárbaro ambiente de Castro Duro, donde es vencido por las fuerzas de la tradición y de la religión, terminando sus días como un esteta apolítico.</p>
<p>Muchas de sus novelas expresan una actitud coherente ante la vida, habiendo de buscarse ésta en lo que dicen los personajes y no en lo que hacen. Paradox, rey (1906) está casi toda escrita en forma dialogada; y en obras como La ciudad de la niebla (1909), El árbol de la ciencia (1911), El mundo es ansí (1912) o El gran torbellino del mundo (1926) los personajes apenas hacen algo más que hablar.</p>
<p>Pero Baroja también escribió libros que son casi enteramente de pura acción, como pasa con Las inquietudes de Shanti Andía (1911), El laberinto de las sirenas (1923), Los pilotos de altura (1929) y La estrella del capitán Chimista (1930); que forman parte de su tetralogía de historias marineras.</p>
<p><strong>Ramón Pérez de Ayala</strong></p>
<p>Ramón Pérez de Ayala (1880-1962) fue siempre un infatigable experimentador literario. Tras haber contribuido de un modo importante a la característica narrativa de la generación del 98 distrae la atención del lector de la descripción y la anécdota, dirigiéndola hacia el tratamiento artístico y nuevos planteamientos de los problemas de perspectiva.</p>
<p>Troteras y danzaderas (1913) era una obra fundamentalmente realista e inspirada de un modo directo en la vida. Después de esta obra escribió la trilogía Prometeo, Luz de domingo y La caída de los limones (1916).</p>
<p>Belarmino y Apolonio (1921) es su experimento más ambicioso en la exploración de una perspectiva dual. Apenas tiene acción en el sentido normal de este término. El conjunto de perspectivas que componen la estructura es sumamente intrincado, y hay que hacer notar que los experimentos de perspectiva no se limitan ni mucho menos a la dualidad de puntos de vista representada por los dos zapateros.</p>
<p>Tigre Juan (1926) y El curandero de su honra (1926) representan en punto culminante de Pérez de Ayala mezclando elementos de realidad y literatura en una soberbia narrativa. Tigre Juan utiliza la leyenda, el arte, el folklore, el psicoanálisis y la observación directa de la vida para crear una apasionante novela que se vale de términos musicales para indicar el tempo de sus capítulos, ya que es una obra de gran armonía y belleza formal.</p>
<p>Con Tigre Juan y El curandero de su honra termina la carrera novelesca de Pérez de Ayala, aunque entonces no tuviera más que cuarenta y seis años y pareciera estar ya en plena madurez creativa, y a pesar de que aún vivió treinta y seis años más, nadie sabe exactamente porque no volvió a cultivar la narrativa.</p>
<p><i>Gabriel Miró</i></p>
<p>Gabriel Miró (1879-1930) tardó en dar muestras de su gran talento. Miró renegaba de lo que había escrito antes de 1904.</p>
<p>Tras media docena de obras de poco alcance, publica Las cerezas del cementerio (1910). La novela trata de un joven cuya sensibilidad y avidez de experiencias de belleza deforma su visión de la realidad, como él mismo comprende poco antes de su muerte.<br />
Esta novela posee características que Miró desarrollará posteriormente, como la exultante intensidad y exhuberancia en la expresión de la belleza como algo que se capta por todos los sentidos o su prodigiosa maestría lingüística.</p>
<p>La palabra plena y exacta tendrá a menudo función simbólica, sobre todo en las dos últimas grandes novelas de Miró, Nuestro padre san Daniel (1921) y El obispo leproso (1926), aunque el simbolismo normalmente brota de relaciones naturales conceptuales. El arte de Miró consiste en elegir los detalles que muchos de nosotros hubiéramos pasado por alto, y luego demorarse en ellos para que den a conocer su significado pleno.</p>
<p>Estas grandes novelas son mucho más que unas escenas de la vida provinciana, aunque el ambiente provinciano y clerical es un importante medio de realzar la intensidad dramática del tema principal. Este tema es la lucha entre los que aman la vida con un ansia directa e inocente de alegría, y los ascetas obsesionados por el pecado, que odian la vida y viven en la oscuridad tras los postigos cerrados.</p>
<p>Los estudios psicológicos de magnífica concisión y energía abundan en ambas obras. Miró tiene un don particular para mostrarnos como la vida hace que la gente haga lo que no quiere hacer.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/27/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=27&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/02/18/panorama-de-la-narrativa-hasta-1936/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Panorama del teatro hasta 1936</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/19/panorama-del-teatro-hasta-1936/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/19/panorama-del-teatro-hasta-1936/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 19 Jan 2008 10:45:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/19/panorama-del-teatro-hasta-1936/</guid>
		<description><![CDATA[Características El teatro vivo opuso una tenaz resistencia y contrarrestó las tendencias del siglo XX orientadas hacía un teatro experimental y minoritario. En los años del cambio de siglo los teatros españoles florecían gracias al desenfrenado afán de diversiones que había en la sociedad de la Regencia. Distraer era obligado, aunque las obras no tenían [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=21&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Características</strong></p>
<p>El teatro vivo opuso una tenaz resistencia y contrarrestó las tendencias del siglo XX orientadas hacía un teatro experimental y minoritario. En los años del cambio de siglo los teatros españoles florecían gracias al desenfrenado afán de diversiones que había en la sociedad de la Regencia.</p>
<p>Distraer era obligado, aunque las obras no tenían por qué ser forzosamente cómicas. Hacer llorar al público o incluso suscitar en él una justa indignación, era perfectamente admisible.</p>
<p>Lo que el buen gusto no podía tolerar era cualquier tentativa de confundir al público, así como reflejar valores morales o sociales distintos de los que eran propios de las enjoyadas matronas de las butacas de platea.</p>
<p>En España no hay directores de teatro hasta la posguerra. El director era o bien el empresario o bien el primer actor. El público de esta época es un público con gustos mediocres, y lo que busca el dueño del teatro es rentabilizar el espacio donde está el teatro, razón por la cual las obras de teatro tenían por norma general tres actores como mucho.</p>
<p>En España todo el teatro se hace en verso hasta la guerra civil. Durante las primeras décadas del siglo XX el teatro comienza a incorporar danzas, cambia los decorados (buscando crear una especie de decorados mágicos) y representa la realidad (no la copia). También comienza a aparecer en el teatro de esta época las representaciones de títeres y sombras chinescas, que lo que hacen es despersonalizar a los actores.</p>
<p>El pirandelismo es el planteamiento de la existencia humana, por la cual tienen que polemizar en las obras de teatro sobre su propia existencia.<br />
<span id="more-21"></span><br />
<strong>Autores</strong></p>
<p><em>José de Echegaray</em></p>
<p>José de Echegaray (1832-1916) fue un polifacético personaje de la España de finales del siglo XIX.</p>
<p>Empezó a escribir sus obras en 1874 y produjo en total más de sesenta dramas en prosa y verso. La mayoría de sus primeras obras están teñidas de melancolía romántica, mientras que en sus obras posteriores se deja sentir la influencia de Henrik Ibsen.</p>
<p>Algunas de sus obras más destacadas fueron La esposa del vengador (1874), En el puño de la espada (1875), Locura o santidad (1876), El gran galeoto (1881), Mariana (1892), El hijo de Don Juan (1892), Mancha que limpia (1895) y El loco de Dios (1900).</p>
<p><em>Jacinto Benavente</em></p>
<p>A pesar de su longevidad y de su copiosísima producción, las primeras obras de Jacinto Benavente (1866-1954) son las más importantes. Por la cronología pertenecía a la generación de intelectuales liberales que se preocupaban por la decadencia de España (Generación del 98).</p>
<p>Sus primeras obras (El nido ajeno (1894), Gente conocida (1896) y La comida de las fieras (1898)) constituyen un ejemplo de un teatro contrario al teatro moralizador que existía en los años finales del siglo XIX.</p>
<p>La noche del sábado (1903) es una de las obras más exóticas de Benavente, en la que se yuxtaponen la deslumbrante sociedad de príncipes imperiales y el fantástico y grotesco inframundo de la vida del circo. En esta obra llega a la conclusión de que la depravación moral y la hipocresía entre las clases privilegiadas no era algo privativo de España.</p>
<p>Los intereses creados (1907) repite la cínica tesis benaventina de que los seres humanos son eminentemente corruptibles e hipócritas, y que la sociedad es como un espectáculo de títeres en el que las cuerdas que hacen mover a los muñecos suelen ser las más groseras de las ambiciones materiales.</p>
<p>Señora ama (1908) y La malquerida (1913) son obras que utilizan ambientes rurales, en el primer caso para hacer un esbozo de amores provinciales, y en el segundo para una tragedia rural en torno al incesto.</p>
<p>En otras obras recurre a temas históricos y alegóricos. Aunque escribió obras de teatro con éxito hasta el final de su vida, los fines y el estilo de su obra permanecieron invariables desde los años iniciales del siglo XX.</p>
<p><em>Hermanos Álvarez Quintero</em></p>
<p>Serafín Álvarez Quintero (1871-1938) y Joaquín Álvarez Quintero (1873-1944) fueron los principales autores del género chico, que mezclaba una representación jocosa de tipos populares y la visión costumbrista de una región o ciudad como espectáculo pintoresco del que los españoles podían sentirse orgullosos.</p>
<p>Los hermanos Álvarez Quintero se trasladaron a Madrid y allí representaron, obras tras obras (un total de unas doscientas obras) un tipo de comedia hábil y bien acabada que perpetúa la Andalucía mítica de Estébanez Calderón.</p>
<p><em>Pedro Muñoz Seca</em></p>
<p>Pedro Muñoz Seca (1879-1936) fue el creador de un nuevo género teatral, el astracán. El astracán es un género teatral que se caracterizado por una búsqueda de la comicidad a todo trance, incluso a costa de la verosimilitud y desfigurando el lenguaje natural.</p>
<p>La obra más célebre dentro del género astracán fue La venganza de Don Mendo (1918). Esta pieza es una sátira muy inspirada y jocosa del teatro histórico del Modernismo literario, el drama romántico y las comedias de honor de Pedro Calderón de la Barca.</p>
<p><em>Carlos Arniches</em></p>
<p>Carlos Arniches (1866-1943) empezó como autor (algunas veces como coautor) de sainetes musicales al uso, y el pequeño mérito de su obra primeriza consiste en la transformación del ingenio de las auténticas clases bajas en un diálogo teatral divertido y vigoroso.</p>
<p>Pero en la época en la que Valle-Inclán decidió que era inmoral que los escritores siguieran jugando con el arte en vez de luchar contra la injusticia social, Arniches empezó también a introducir en su obra una sensible nota de crítica social. El pueblo madrileño de sus sainetes, que antes era una pura expresión pintoresca de la gracia popular, se convirtió en objeto de su compasión e incluso de su indignación. Al mismo tiempo empezaron a aparecer en sus obras personajes caricaturizados y grotescos que anticipaban el esperpento.</p>
<p>La mejor comedia de Carlos Arniches es La señorita de Trévelez (1916). Esta obra es una auténtica tragicomedia de un estilo muy español: no es una tragedia con intermedios cómicos, sino un drama en el que los personajes principales inspiran compasión sin dejar por ello de comportarse de un modo completamente ridículo.</p>
<p><em>Eduardo Marquina</em></p>
<p>Eduardo Marquina (1879-1946) es el más popular de los representantes del teatro poético. Se hizo famoso con obras como Las hijas del Cid (1908), Doña María la brava (1909), En Flandes se ha puesto el sol (1910) y El rey trovador (1912). Se tratan de dramas históricos o heroicos que no solo representan una orientación nueva dentro del teatro español, sino que son imitaciones de las imitaciones románticas de las obras históricas del Siglo de Oro.</p>
<p><em>Miguel de Unamuno</em></p>
<p>Las obras teatrales de Miguel de Unamuno (1864-1936) son simplemente versiones dialogadas de los temas que trataba en sus novelas y ensayos.</p>
<p>A pesar de que quería que se representasen (como un medio de sacudir las conciencias) no hacía concesiones ante las exigencias de una representación o de un público teatral, y su obra dramática, más que teatro experimental, es una adaptación dramatizada de los experimentos literarios e intelectuales que Unamuno llevaba a cabo en sus libros.</p>
<p><em>Azorín</em></p>
<p>El teatro de Azorín (1873-1967) pretendía ser un experimento teatral, siendo casi todo escrito entre 1926 y 1930.</p>
<p>Al empezar con obras burlonamente frívolas como Old Spain (1926) y Brandy, mucho brandy (1927) su propósito era sin duda alguna producir una conmoción que obligara al teatro a ser de otro modo. Azorín creía que sus obras seguirían representándose cuando haría ya mucho tiempo que se habrían olvidado las de sus contemporáneos más famosos.</p>
<p>La posteridad no ha confirmado su predicción de que sus obras acabarían por triunfar en la escena. Sus mejores dramas (Lo invisible (1927) y Angelita (1930)) son sin duda interesantes, pero en términos estrictamente teatrales su valor es difícil de determinar. Estas obras son meditaciones lentas y angustiadas sobre los temas de la muerte, el tiempo y la felicidad; con personajes simbólicos que llevan a cabo acciones simbólicas en la misma atmósfera de sueño de las novelas que escribió Azorín en este periodo.</p>
<p><i>Ramón María del Valle-Inclán</i></p>
<p>La mayor aportación de Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) al teatro es el esperpento, que es una nueva forma de ver el mundo que deforma y distorsiona la realidad para presentarnos la imagen real que se oculta tras ella. Dentro de este género destacan sus obras Luces de bohemia (1920) y Martes de carnaval (1930).</p>
<p>También destaca su serie Comedias bárbaras; que estaba compuesta por las obras Águila de blasón (1907), Romance de lobos (1908) y Cara de plata (1922). Estas obras se caracterizan por estar situadas en un ambiente gallego en la que nos hablan de la decadencia de un mundo viejo.</p>
<p><em>Federico García Lorca</em></p>
<p>Federico García Lorca (1898-1936) sólo se dedicó seriamente al teatro en los últimos años de su corta vida. Hasta 1930 más o menos sus incursiones en este género fueron casi siempre el resultado de sus entusiasmos juveniles, celebrando con jubilosa frivolidad el carácter intrascendente del arte. Una excepción fue su drama histórico en verso Mariana Pineda (1925), que resultó ser una obra excepcional en todos los aspectos.</p>
<p>La zapatera prodigiosa (1930) aunque no es más que una farsa desenfadada, no carece de interés por sus esfuerzos (no siempre coronados por el éxito) para persuadir al público de que lo que estaba presenciando no era una representación de los problemas conyugales de la Andalucía rural, sino una fábula poética sobre la búsqueda de sueños imposibles por el alma humana.</p>
<p>Lo que Lorca intentaba hacer en La zapatera prodigiosa lo consigue mucho mejor en sus obras cortas de 1931; Amor de don Perlimplin con Belisa en su jardín, y El retablillo de don Cristóbal. También de 1931 es Así que pasen cinco años, donde emplea imágenes violentas y turbadoras, que no están lejos de las del Poeta en Nueva York.</p>
<p>Empezó a interesarse seriamente por el teatro en los primeros años de la República, y sobre todo a partir de la fundación de La Barraca, compañía teatral formada por estudiantes y aficionados sin sueldo, subvencionada por el Ministerio de Instrucción Pública y cuya misión principal era hacer giras por el país y presentar a los españoles que nunca habían estado en un teatro todas esas famosas obras antiguas que los extranjeros encuentran extraordinarias.</p>
<p>Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935) trata de la frustración de la mujer, pero se sitúa en un mundo desaparecido y algo fantástico entre el siglo XIX y el XX.</p>
<p>En las tres tragedias rurales (Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) y La casa de Bernarda Alba (1936)) el mensaje social que puede desprenderse de los dramas es de un convencionalismo absoluto.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/21/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=21&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/19/panorama-del-teatro-hasta-1936/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>El Mester de Clerecía en el siglo XIII (1)</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/el-mester-de-clerecia-en-el-siglo-xiii-1/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/el-mester-de-clerecia-en-el-siglo-xiii-1/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 18 Jan 2008 09:20:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española medieval]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/el-mester-de-clerecia-en-el-siglo-xiii-1/</guid>
		<description><![CDATA[Gonzalo de Berceo Gonzalo de Berceo es el primer poeta castellano de nombre conocido. Nacido a finales del siglo XII en la localidad de Berceo (La Rioja), se ignora la fecha de su muerte. Recibió su educación en el cercano monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla, y se ha sugerido que cursó estudios [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=20&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Gonzalo de Berceo</strong></p>
<p>Gonzalo de Berceo es el primer poeta castellano de nombre conocido. Nacido a finales del siglo XII en la localidad de Berceo (La Rioja), se ignora la fecha de su muerte.</p>
<p>Recibió su educación en el cercano monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla, y se ha sugerido que cursó estudios en la Universidad de Palencia. Prestó sus servicios no como monje, sino en calidad de clérigo secular en el monasterio de San Millán de la Cogolla.</p>
<p>Su oficio era primordialmente de índole administrativo-legal, requería frecuentes viajes y hay poderosas razones que apoyan la creencia de que fue notario del abad.</p>
<p><strong>La obra de Gonzalo de Berceo</strong></p>
<p>La mayoría de las obras de Gonzalo de Berceo (a pesar de unas posibles pérdidas) han llegado hasta nosotros. Podemos incluirlas en los siguientes grupos:<br />
-Poemas hagiográficos (Vida de Santo Domingo de Silos (1230), Vida de San Millán de la Cogolla (1234), Vida de Santa Oria (1265)).<br />
-Obras marianas (Milagros de Nuestra Señora (1245-1255), Loores de Nuestra Señora, El duelo que fizo la Virgen (1258)).<br />
-Obras litúrgicas (El sacrificio de la misa (1237), tres himnos).<br />
-Obras religiosas (Martirio de San Lorenzo (1250), De los signos que aparecerán antes del Juicio).<br />
<span id="more-20"></span><br />
A estas obras mencionadas anteriormente hay que añadirle otras obras que también son atribuidas a Gonzalo de Berceo y de las cuales se ha perdido el texto:<br />
-Historia de Valvanera.<br />
-Traslación de los mártires de Arlanza.<br />
-Traslación de San Millán.</p>
<p>También se le atribuye la autoría del Libro de Aleixandre, aunque este hecho no esta demostrado en la actualidad.</p>
<p><i>Poemas hagiográficos</i></p>
<p>El objetivo de los poemas hagiográficos (narraban la vida de santos) era publicitario, ya que lo que se buscaba era dar a conocer a la gente el monasterio de San Millán de la Cogolla. Estas obras siempre tienen incluidas una invitación dirigida a sus lectores para que visitaran el monasterio, presentándose Berceo como un mero traductor de la obra en lengua latina.</p>
<p>Berceo llegó incluso a participar en la falsificación de documentos notariales para lograr un beneficio económico, la exención de impuestos y el pago de tributos al monasterio (Votos de San Millán). Los Votos de San Millán fueron incluidos por Berceo dentro de la traducción que hizo del original latino de La vida de San Millán de la Cogolla para así lograr una base jurídica y social de los mismos.<br />
Todas las vidas de santos tienen una estructura tripartita:<br />
-Vida del santo.<br />
-Milagros del santo en vida.<br />
-Milagros del santo después de su muerte.<br />
Esta estructura se puede observar con claridad en la Vida de Santo Domingo de Silos y en la Vida de San Millán de la Cogolla.</p>
<p>La Vida de Santo Domingo de Silos esta traducida de un texto en latín escrito por el abad Grimaldo, mientras que la Vida de San Millán de la Cogolla esta traducida de un texto en latín escrito por San Braulio.</p>
<p>Los personajes de estas obras están caracterizados como verdaderos héroes épicos (en el aspecto divino), llegándose incluso a mencionarlos dentro de las obras usando epítetos épicos. La concepción de los santos como soldados cristianos no es extraña en esta época, se hace como forma de agradar al público. Los santos son caracterizados también como labradores.</p>
<p>El santo es admirado por el público gracias al tratamiento épico que se le da en estas obras, y muchas personas los sienten como personas cercanas gracias al tratamiento como labradores que se les da en algunos momentos de estas obras.</p>
<p><i>Los Milagros de Nuestra Señora</i></p>
<p>Los Milagros de Nuestra Señora es una obra realizada por el culto a la Virgen María. A partir del siglo X se consagra por Europa el culto a la Virgen María, y obras como los Milagros de Nuestra Señora se extienden por todo occidente. Los cultos exagerados son conocidos por el nombre de hiperdulía.</p>
<p>La hiperdulía de la virgen consiste en ver a la Virgen María como madre de Dios y a los ángeles como santos. La creencia de Sophia María (Sabia María) cifraba en la imagen de María una forma de luz (teoría proveniente de Oriente). Estas dos corrientes ensalzaban una iglesia del amor frente a la iglesia de Roma en una época en la que se producían muchos Concilios a causa de la corrupción de los miembros del la iglesia de Roma. La iglesia recupera la veneración a la mujer idealizada, instituyendo el culto a la virgen para reconducir ese deseo a la ortodoxia. Hay que distinguir la mujer-virgen de la mujer-madre.</p>
<p>Las fuentes usadas para la creación de esta obra son el Speculum historiale de Vicente de Beauvais, la Legenda aurea de Jacopo della Voragine y Les miracles de la Sainte Vierge de Gautier de Coincy.</p>
<p>La obra tiene un total de 2744 versos, repartidos en 25 milagros y 1 introducción (con un mínimo de 40 versos y un máximo de 650 versos, aunque la norma general era que rondaran los 50-80 versos). Los milagros se estructuran de la siguiente manera:<br />
-Se presenta la escena y nombra a los protagonistas.<br />
-Se describe a los protagonistas, presentando sus lados positivo y negativo.<br />
-Se describe al antagonista.<br />
-Se produce la tentación por parte del diablo.<br />
-Se produce la caída en la tentación por parte del pecador.<br />
-Se produce el milagro, realizado por parte de la Virgen María.</p>
<p>Berceo tiene temas comunes en los milagros, sin embargo, los milagros no tienen la misma fuente. La estructura de los milagros se ha comparado con algunas otras artes de la época, que son estampas de un único tema.</p>
<p>En la obra hay un único personaje central (la Virgen María) común en todos los relatos. También el milagro, la unidad de estilo o la inclusión de versos que introducen lo que va a venir son otros rasgos comunes en todos los relatos.</p>
<p>Es destacable el esfuerzo realizado por Gonzalo de Berceo por hacer comprensible sus textos, convirtiendo lo más abstracto en un paisaje cercano (humanizado). Habla de los sucesos como si los hubiera visto o presenciado el mismo. Otra característica destacable es que Berceo invita a los oyentes a escuchar la obra.</p>
<p>Las causas por las que la Virgen María interviene en los relatos son:<br />
-Ayudar a los devotos que nunca hayan cometido pecados.<br />
-Interceder por los que han sido pecadores.<br />
-El consuelo de los arrepentidos.<br />
-Legítima defensa.<br />
-Actuación para reclamar su derecho.</p>
<p>En todos los relatos María aparece como vencedora ante el poder de los diablos. La idea principal de los Milagros de Nuestra Señora es común a la de sus fuentes (la exaltación de la Virgen María). María en la obra de Berceo es madre y es virgen. Como madre socorre a los pecadores, mientras que como virgen les pide devoción absoluta.</p>
<p>Este tipo de amor es muy humanizado. En Donna angelicata (Dante) se considera que el poder redentor del hombre se encierra dentro del amor de una mujer terrena llena de atributos divinos (mujer terrena divinizada), es el eterno femenino por el cual se opera la salvación del hombre gracias a la intercesión de la mujer. Lo divino en el personaje femenino es el amor.</p>
<p>La fe de Gonzalo de Berceo no se guía por la lógica, sino por el amor. Algunos de los milagros se desvían de la ortodoxia, tanto en Berceo como en las propias fuentes en las que se basa para la realización de su obra.</p>
<p>La Virgen María tiene dos facetas como mediadora:<br />
-La metafísica (gracia de Dios al hombre)<br />
-La humana (mujer que logra la gracia de Dios para el hombre).<br />
En esta obra se presenta una especie de reina medieval en María (se produce una visión antropomórfica de la virgen).</p>
<p>Dios aparece como juez supremo, aunque siempre aparece personificado en la imagen de Cristo. Debido a esto, en algunas partes de la obra se crea cierta tensión bipolar entre Cristo y María. También los Santos interceden en uno de los capítulos de la obra para lograr la salvación de un prelado (capítulo 10).</p>
<p>El diablo aparece en la obra de dos formas distintas:<br />
-Metamorfosis (disfrazado).<br />
-Forma de animal (perro rabioso, toro violento o león feroz).<br />
En esta obra se hace hincapié en la faceta de tentador del diablo.</p>
<p>En esta obra no aparece mencionado en ningún momento el purgatorio, a pesar de ser esta la época en la que fue postulado. El cielo se presenta como la corte celestial, mientras que el infierno lo presenta como lugar de pena (aunque no tan trágico), dándose una visión humanizada del mundo sobrenatural.</p>
<p>Desde el punto de vista social, la sociedad que se muestra en los Milagros de Nuestra Señora es un reflejo de la sociedad que es mostrada en las fuentes.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/20/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/20/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=20&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/el-mester-de-clerecia-en-el-siglo-xiii-1/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>La poesía didáctica culta</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/la-poesia-didactica-culta/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/la-poesia-didactica-culta/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 18 Jan 2008 09:15:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española medieval]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/la-poesia-didactica-culta/</guid>
		<description><![CDATA[El Mester de Clerecía El clérigo aparece en los orígenes de las literaturas peninsulares sólo indirectamente relacionado con las actividades literarias. Si bien la palabra clérigo se relaciona con el latín clerus (conjunto de los sacerdotes) y con la significación restringida de miembro de este clero, en su uso literario adopta una significación más amplia. [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=19&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El Mester de Clerecía</strong></p>
<p>El clérigo aparece en los orígenes de las literaturas peninsulares sólo indirectamente relacionado con las actividades literarias. Si bien la palabra clérigo se relaciona con el latín clerus (conjunto de los sacerdotes) y con la significación restringida de miembro de este clero, en su uso literario adopta una significación más amplia. Con ella se designa al hombre educado en la sabiduría, que se ocupa de aconsejar y enseñar a los demás. En consecuencia, esto quiere decir que algunas de las personas que ejercían el Mester de Clerecía podían estar dentro del clero, lo que no implicaba que todos sus miembros tuvieran que pertenecer exclusivamente al clero.</p>
<p>La comunidad de valores y de sus expresiones, propios de la espiritualidad clerical, era de índole europea, centrada en la unidad de Roma, y había reflorecido en los Renacimientos medievales y en las enseñanzas de las Escuelas y Universidades, en trance de crecimiento.</p>
<p>Se desprende de esto que el latín sea la lengua propia de la clerecía y el medio más idóneo para la expresión de sus obras, y esto había de aplicarse al caso de las obras poéticas o literarias en un sentido amplio. Sin embargo, por razones de eficacia en la comunicación con el pueblo feligrés, el hombre de la iglesia se valió también de las lenguas vernáculas.<br />
<span id="more-19"></span><br />
La poesía didáctica culta tenía una finalidad moralizante o de enseñanza. La enseñanza podía proceder de una exposición teórica, pero lo más frecuente fue el uso de los ejemplos de los que se dedujese la moralización, o mediante la organización de glosas y comentarios que aclarasen el sentido del texto elegido.</p>
<p><i>La cuaderna vía</i></p>
<p>La cuaderna vía es el tipo de estrofa que era empleada en la redacción de las obras de los clérigos que constituían el Mester de Clerecía.</p>
<p>Esta estrofa esta constituida por estrofas de cuatro versos alejandrinos (versos de 14 sílabas), con cesura en medio y rima consonante (AAAA, BBBB, CCCC). Entre estos poemas se da una regularidad mucho mayor que en el resto de la producción poética del período, y hay algunos que se sitúan muy próximos a una regularidad total.</p>
<p><i>El verso alejandrino medieval</i></p>
<p>El verso alejandrino medieval era el tipo de verso utilizado en las obras del Mester de Clerecía. Históricamente, el verso alejandrino empieza con el Mester de Clerecía, desapareciendo en el periodo comprendido entre los siglos XV al XVIII, y reapareciendo nuevamente con el surgimiento del Romanticismo en el siglo XIX.</p>
<p>El alejandrino medieval tiene un verseo específico, y la acentuación y la prosodia son diferentes al del alejandrino moderno.</p>
<p>Las figuras retóricas características del alejandrino medieval son:<br />
-Hiato. Es la prohibición de la sinalefa.<br />
-Síncopa. Es la supresión de una o varias letras dentro del vocablo.<br />
-Contracción. Es la formación de una palabra a partir de dos palabras distintas.<br />
-Apócope. Es la supresión de una o más letras al final de un vocablo.<br />
-Aféresis. Es la supresión de una o varias letras al principio de un vocablo.<br />
-Ausencia de determinadas preposiciones.<br />
-Asimilación. Se produce cuando una vocal final de un vocablo atrae a la vocal inicial del siguiente vocablo, desapareciendo una de ellas.<br />
-Diéresis. Es la pronunciación separada de dos vocales que forman un diptongo.<br />
-Sinéresis. Es la reducción a una sílaba de vocales que pertenecen a vocales separadas.<br />
-Epanadiplosis. Es la repetición al final de frase del mismo vocablo con el que empieza la frase.<br />
-Epanástrofa. Es el uso al comienzo de una cláusula del término con el que termina la cláusula anterior.<br />
-Anáfora. Es la repetición de palabras o conceptos en 2 o más versos seguidos.<br />
-Uso doble del vocabulario (en un mismo verso incluso).</p>
<p>Hay problemas específicos con:<br />
-Sinalefa. En principio la sinalefa prohibida (Ley del hiato) afecta a la primera mitad del siglo XIII. Según algunos, no aparece sinalefa hasta el Arcipreste de Hita (siglo XIV).<br />
-Apócope. No hay apócope en castellano hasta finales del siglo XI. El apócope se apoya en algunas tendencias de la época (catalán y algunas zonas del castellano). Sin embargo, las lenguas semíticas (árabe) influyen en el aumento del apócope en el siglo XII.</p>
<p><strong>Periodización</strong></p>
<p>La historia de la poesía didáctica culta se divide en tres períodos claramente diferenciados:<br />
-El primer período es el que abarca el siglo XII y sobre todo el XIII, hasta que aparece la potencia creadora de Juan Ruiz.<br />
-El segundo período es el que abarca el siglo XIV, en el que el hallazgo del Libro de Buen Amor abrió caminos de gran juego poético, y se impuso el carácter moralizador con el Libro Rimado del Palacio.<br />
-El tercer período es el que abarca el siglo XV, período en el cual la cuaderna vía esta en decadencia para ir dejando su lugar al arte cancioneril.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/19/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/19/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=19&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/18/la-poesia-didactica-culta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Panorama de la poesía hasta 1936</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/11/panorama-de-la-poesia-hasta-1936/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/11/panorama-de-la-poesia-hasta-1936/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 00:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/11/panorama-de-la-poesia-hasta-1936/</guid>
		<description><![CDATA[Características A finales del siglo XIX un grupo de escritores jóvenes modernistas inicio una reforma. El Modernismo fue una resurrección de la angustia que caracterizó a la literatura europea romántica. Los modernistas mostraban resentimiento contra la época en la que habían tenido la desgracia de nacer (una época de fealdad y materialista). Su respuesta fue [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=16&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Características</strong></p>
<p>A finales del siglo XIX un grupo de escritores jóvenes modernistas inicio una reforma. El Modernismo fue una resurrección de la angustia que caracterizó a la literatura europea romántica. Los modernistas mostraban resentimiento contra la época en la que habían tenido la desgracia de nacer (una época de fealdad y materialista). Su respuesta fue afirmar que la misión del arte era proporcionar el sentido y la belleza de la que carecía la vida. Como el resto de su generación, los modernistas rechazaron rápidamente la literatura del pasado inmediato.</p>
<p>Con la crisis de finales del siglo XIX y el desastre de 1898, surgió un grupo de escritores con unas preocupaciones e inquietudes comunes, la Generación del 98. Las características principales de los autores de esta generación fueron el rechazo de la España surgida tras la Restauración, las protestas contra el atraso que sufre España, la exaltación de los valores nacionales y patrióticos, y un afán reformador.<br />
<span id="more-16"></span><br />
En los primeros años del siglo XX surge el Novecentismo, que es un movimiento literario que al igual que el Modernismo y que la Generación del 98 se opone a la situación que se da en España de finales del siglo XIX, aunque este movimiento difiere en varios puntos respecto a los movimientos literarios precedentes. Los autores de este movimiento comienzan a tener una formación intelectual más sólida que la de autores previos, están más abiertos a las novedades provenientes del continente europeo y además participan de forma activa en la vida política española.</p>
<p>A comienzos de la década de los años 20 comienza a entrar en España los Movimientos de Vanguardia, que surgieron en Europa tras el fin de la Primera Guerra Mundial, y que influyeron en la poesía de esta década. El Creacionismo y el Ultraísmo son los Movimientos de Vanguardia más influyentes en la poesía española de esta época.</p>
<p>Con motivo del tercer aniversario de la muerte de Góngora, surgió en el año 1927 otra generación literaria, la Generación del 27. Los poetas de esta generación toman una postura abierta y definitiva a favor de la creación de una poesía nueva y antiacadémica.</p>
<p><strong>Autores</strong></p>
<p><i>Rubén Darío</i></p>
<p>Las obras de Rubén Darío (1867-1916) tuvieron mucha importancia para la literatura española. Azul (1888) y Prosas profanas (1896) contribuyeron a crear un nuevo tipo de poesía en lengua castellana, aunque su efecto fue más el de liberar a los poetas españoles de antiguas inhibiciones que el de proporcionar un modelo que imitar.</p>
<p>Los poetas españoles buscaban unas vías de interiorización de un modo casi siempre ajeno a Rubén Darío. Si a menudo usaban procedimientos aprendidos en la lectura de Azul y Prosas profanas, estos los aplicaban a la creación de una poesía triste, vaga e introspectiva (muy diferente de la que hacía Rubén Darío).</p>
<p><i>Antonio Machado</i></p>
<p>Antonio Machado (1875-1939) ocupa entre sus contemporáneos un lugar semejante al de Baroja ya que es el lírico de su generación cuya obra más se lee en España. Su primer libro de poesía, Soledades (publicado en 1903 y aumentado en 1907 con el título Soledades, galerías y otros poemas) se adscribe inequívocamente al movimiento modernista español.</p>
<p>Campos de Castilla (publicado en 1912 y ampliado en 1917) se orienta deliberadamente hacia fuera, hacia el paisaje, los hombres, la historia, meditando sobre la situación de España y el carácter eterno de sus habitantes. Este es el libro que hace de Machado el poeta de la Generación del 98. Campos de Castilla contiene algunos poemas bellísimos, cuando Machado filtra sus impresiones a través de su aguda sensibilidad poética. Pero era un poeta dotado sobre todo de perspicacia introspectiva, y el cambio de dirección produjo una poesía menos honda, y en ocasiones francamente trivial.</p>
<p>En los primeros poemas de esta obra, el material básico de Machado es la evocación del paisaje real, el áspero erial castellano que tan bien se adapta a su estilo directo y robusto, y en el que un puñado de imágenes y frases cumplen tan bien su cometido descriptivo, que no se preocupa por buscar alternativas, sino que se limita a repetirlas. No obstante, las descripciones se convierten fácilmente en meditaciones, y los temas principales de Soledades siguen aún presentes, aunque de una forma distinta, porque Machado está ahora observando como un fenómeno nacional lo que antes había sido para él una cuestión de zozobra interior: la monotonía gris y la esterilidad del presente, con indicios de un esplendor pretérito ya desaparecido.</p>
<p>Su poesía descriptiva, con sus concisos destellos, recuerdan la antigua grandeza de Castilla. Hay cosas admirables en Campos de Castilla, como los siete poemas emocionados y trágicos (sobre el tema de la muerte de Leonor) escritos en Baeza, o el largo poema narrativo La tierra de Alvargonzález, un romance moderno que resume muchos de los temas de Campos de Castilla y trata de proyectar una visión reformista de los males de la España moderna a través de un tratamiento legendario de la maldad humana elemental.</p>
<p><i>Juan Ramón Jiménez</i></p>
<p>Para Juan Ramón Jiménez (1881-1958) la poesía era un medio de buscar la salvación personal, lo que hace su obra difícil y para algunos lectores irritante por su autoanálisis tan completo y a veces tan hermético. A pesar de su inveterada costumbre de corregir, suprimir y reordenar selectivamente su inmensa producción poética demuestra hasta que punto le preocupaba como iba a leerse su obra en último término, para él la comunicación era algo secundario.</p>
<p>El sentimentalismo adolescente de los dos primeros libros de poemas de Juan Ramón Jiménez, Ninfeas y Almas de violeta (1900), le movieron a repudiarlos en años posteriores. Después de estos libros, toda su vasta producción poética a lo largo de medio siglo es una búsqueda unitaria e incansable de una modalidad de absoluto a través de la poesía, a través de la que pugna por encontrar el lenguaje y los conceptos adecuados a su experiencia.</p>
<p>Los poemas de lo que se suele llamar su primera época (desde las Rimas (1902) hasta los Sonetos espirituales (1914-1915)) tienen como temas característicos la creación y la imposibilidad de captar su significado o nuestra relación con ella. Pero al mismo tiempo Juan Ramón Jiménez es consciente de un modo torturador de su intenso anhelo de captar algo que se esconde detrás de la superficie de las cosas. En esta época lo que más le inquieta y le duele es la fugacidad de todo lo vivo, y en este aspecto guarda muchas semejanzas con Machado.</p>
<p>Su segunda época comenzó con la obra Diario de un poeta reciencasado (1916) en la cual narra sus experiencias durante el viaje de regreso que hizo tras su viaje a Estados Unidos. Su siguiente libro de poemas, titulado Eternidades (1916-1917), se abre con una serie de afirmaciones en las que anuncia su desacuerdo con toda su poesía anterior, que consideraba demasiado adornada y ahogada bajo el peso excesivo de las imágenes. A partir de ese momento la inteligencia será su musa, y su tarea poética será captar el nombre exacto de las cosas.</p>
<p>La tercera etapa se desarrollo durante los últimos años de su vida, la cual desarrollo en el exilio. La escasa poesía que escribe en estos años es de tono muy amortiguado, y raras veces alude a las prodigiosas experiencias que se registran en Dios deseado y deseante (1948-1949). Pero la recaída en la melancolía y en la ansiedad hace aún más notable su exaltación anterior.</p>
<p><i>Ramón Gómez de la Serna</i></p>
<p>Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) es uno de los escritores que seguían los Movimientos de Vanguardia en España, debido a las influencias recibidas por las nuevas corrientes literarias y artísticas durante los viajes que realizó por Europa (París, Londres, Nápoles, Lisboa, etc.). Funda la tertulia de Pombo nada más comenzar la Primera Guerra Mundial, desde la cual comenzó a divulgar los Movimientos de Vanguardia que se daban en la Europa del momento.</p>
<p>El género literario más importante creado por Gómez de la Serna fueron las greguerías. Las greguerías son textos breves (generalmente de una sola frase), que expresan de forma aguda y original pensamientos filosóficos o humorísticos.</p>
<p><i>Federico García Lorca</i></p>
<p>Federico García Lorca (1898-1936) es la figura más famosa de su generación. En primer lugar, fue un hombre de una personalidad arrolladora. Luego esta la leyenda política, ya que tras su asesinato en 1936 representó para el gran fama universal como el gran poeta muerto en plena juventud por la barbarie fascista. Y finalmente existe la leyenda de Lorca como un gran poeta espontáneo, aniñado, cuyo arte brota como mágicamente de unas intuiciones que desafían los análisis racionales.</p>
<p>Fue en el periodo 1920-1924 (cuando compuso Libro de poemas, Poema del cante jondo, Primeras canciones y Canciones) cuando estuvo más cercano de esta última leyenda. Muchos de los poemas de su primer libro son muy semejantes a los de Soledades de Machado, e incluso usa las mismas imágenes para cavilar tristemente sobre el tiempo y la muerte.</p>
<p>Pero a medida que Lorca se va abriendo paso hacia su nuevo estilo, su melancolía más bien literaria va cediendo lugar a una vigorosa inyección de inspiración popular y a una bulliciosa audacia en la invención de la metáfora.</p>
<p>En 1928 se publica el Romancero gitano (fue escrito entre 1924 y 1927). En esta obra, Lorca procura armonizar lo mitológico gitano con lo puramente vulgar de los días presentes, y esperaba que los gitanos entendieran las imágenes que representaba en esta obra. Sin embargo, es imposible explicar el sentido de algunas de las imágenes de esta obra.</p>
<p>Poeta en Nueva York (compuesto entre 1929 y 1930, publicado en 1940) fue una obra compuesta durante la visita de Lorca a la ciudad de Nueva York. En estos poemas se muestra el horror que sintió al ver la naturaleza brutalmente discorde de Nueva York durante el crac de Wall-Street, y también por todo lo que echo de menos durante este periodo. A estos poemas se les ha llamado surrealistas (Lorca estaba familiarizado con las teorías francesas); pero estos poemas solo tienen que ver con ellas en el sentido de que su confusión y su inquietud se reflejan directamente en un desazonante torbellino de imágenes frenéticas y torturadas de vaciedad, frialdad y violencia. Tras este periodo también viajó a Cuba.</p>
<p><i>Gerardo Diego</i></p>
<p>A Gerardo Diego (1896-1987) se le recuerda hoy en día por sus antologías de la poesía española sobre todo, pero también fue un poeta de considerado relieve. Sus obras adoptaron un carácter específicamente creacionista tras haber conocido a Vicente Huidobro en París. La libertad poética total y su consagración a la autonomía del arte hacen de sus poemas unos manojos fragmentarios de imágenes que no se refieren a nada exterior a si mismos.</p>
<p>Las experiencias de Gerardo Diego pueden también representar las muestras menos endebles de los ismos poéticos que estaban de moda en este período. Muchas de sus acrobacias mentales son divertidas y rebosan imaginación, aunque resulta difícil que no lleguen a cansar después de un prolongado bombardeo.</p>
<p><i>Miguel Hernández</i></p>
<p>La obra de Miguel Hernández (1910-1942) esta promovida y alentada por los poetas de la Generación del 27. Sin embargo, su poesía señala claramente una transición entre los autores de esta época y los autores de la posguerra, sobre los que influirían sus obras.</p>
<p>Perito en lunas (1933) fue un ejercicio a la manera de Góngora: refinado, estilizado y más bien estéril. El rayo que no cesa (1936) es distinto al anterior en muchos aspectos, y parece indicar que hubo otra crisis que Hernández tuvo que superar completando su evolución poética.</p>
<p>La experiencia de la guerra fue beneficiosa para la poesía de Miguel Hernández, como se demuestra en las obras Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938). Tras la guerra fue hecho prisionero, encarcelado y condenado a muerte. Durante sus últimos años de vida en la cárcel escribió un conjunto de poemas que fueron publicados en una obra titulada Cancionero y romancero de ausencias.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/16/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/16/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=16&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/11/panorama-de-la-poesia-hasta-1936/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Rasgos y tendencias de la literatura del primer tercio de siglo</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/03/rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-del-primer-tercio-de-siglo/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/03/rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-del-primer-tercio-de-siglo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Jan 2008 19:00:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española del siglo XX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/03/rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-del-primer-tercio-de-siglo/</guid>
		<description><![CDATA[El Modernismo El Modernismo tuvo una doble vertiente. La más conocida es aquella en la que el poeta desprecia la realidad circundante y se refugia en mundos de perfección y de armonía. Para Juan Ramón Jiménez, este movimiento suponía “el encuentro de nuevo con la belleza, sepultada durante el siglo XIX, por un tono general [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=15&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El Modernismo</strong></p>
<p>El Modernismo tuvo una doble vertiente. La más conocida es aquella en la que el poeta desprecia la realidad circundante y se refugia en mundos de perfección y de armonía. Para Juan Ramón Jiménez, este movimiento suponía “el encuentro de nuevo con la belleza, sepultada durante el siglo XIX, por un tono general de poesía burguesa”. Es habitual, en esta línea del Modernismo, la evasión en el espacio y en el tiempo.</p>
<p>También se produce una exaltación de lo hispánico, tanto por el deseo de buscar las raíces de una personalidad colectiva como por la necesidad de defenderse de las ambiciones imperialistas de los Estados Unidos.</p>
<p>En otra vertiente más tardía y de neta filiación romántica, el Modernismo atendió a la intimidad del poeta. En un marco muchas veces otoñal y crepuscular este exhibe un malestar y una desazón punzantes, y desgrana (aunque sin la grandilocuencia de los románticos) sus melancolías, angustias y tristezas. Es frecuente también la aparición y exaltación de elementos irracionales (el sueño, lo fantástico, lo misterioso).<br />
<span id="more-15"></span><br />
Tanto una como otra vertiente son el testimonio de un rechazo profundo, por parte de los modernistas, de una sociedad con cuyos ideales no comulgan y en la que les resulta imposible materializar todas sus inquietudes. Idéntico inconformismo se revela en la defensa de la libertad sexual (presentada como alternativa vitalista a una moral convencional e hipócrita) y en las actitudes bohemias y amorales.</p>
<p>Las innovaciones métricas, las más importantes en la poesía española desde el siglo XVI (el Modernismo fue la última escuela poética en castellano que experimentó con las estrofas clásicas y la rima consonante), la reflexión profunda sobre el lenguaje con el fin de extraer de él todas sus posibilidades expresivas, y el anhelo de ritmo y musicalidad son otros aspectos fundamentales de este movimiento.</p>
<p><strong>El Regeneracionismo</strong></p>
<p>Un término coetáneo del de Modernismo, que sirvió para designar toda forma de patriotismo constructivo, fue el de Regeneracionismo.</p>
<p>Los regeneracionistas proponen una serie de medidas políticas, económicas y sociales para acabar con la decadencia y con el atraso cultural y económico que aquejaba a España. En sus obras lanzan sus dardos contra el sistema político de la Restauración y abogan por una política de realidades (reforma agraria, política hidráulica, lucha contra el caciquismo, modernización de la enseñanza, apoyo a las clases campesinas y a la industria, descentralización administrativa, etc.).</p>
<p>Los regeneracionistas confiaron en que estas mejoras habían de realizarse desde arriba, consiguiendo que una serie de grupos sociales se identificaran con sus propuestas.</p>
<p>Los regeneracionistas más destacados fueron Joaquín Costa, Macias Picavea, Damián Isern y Lucas Mallada.</p>
<p><strong>La Generación del 98</strong></p>
<p>La crisis de fin de siglo dio origen a un plantel de escritores que ocasionó una profunda renovación en las letras españolas. Bajo el rótulo de Generación del 98, popularizado por Azorín en una conocida serie de artículos publicados en 1913, suele agruparse a una serie de autores a los que a pesar de su fuerte individualidad, se les atribuyen unas preocupaciones comunes.</p>
<p>En esta generación se incluye a Valle-Inclán, Baroja, Unamuno, Benavente, Rubén Darío y Manuel Bueno. Azorín destacaba su idealismo desinteresado, su rebelde espíritu de protesta y su profundo amor al arte. La Generación el 98 traía, para él, una más objetiva visión de la realidad.</p>
<p>Desde entonces, las reacciones ante dicha clasificación han sido de lo más encontradas. Muchos de los implicados directamente mostraron pronto sus reservas o una abierta oposición. También se produce la crítica a la división tajante de Pedro Salinas por parte de diferentes poetas y críticos, que han denunciado el error que supone mantener la separación entre estos escritores, ya que con ello se rompe la unidad que exhibe la literatura de finales del siglo XIX y de comienzos del siglo XX.</p>
<p>Entre los que aceptan el rótulo de Generación del 98, todos parecen estar de acuerdo en incluir en la misma a Azorín, a Baroja, a Maeztu y a Unamuno; y en reconocer a Ángel Ganivet como antecedente de los citados. Es habitual en muchos casos relacionar con dicha Generación a Antonio Machado y a Ramón del Valle-Inclán, aunque la inclusión de estos autores carece de fundamentos sólidos, pues la primera etapa literaria de ambos tiene muchos puntos en común con el Modernismo.</p>
<p>Los cuatro autores que integran esta Generación (Unamuno, Baroja, Azorín y Maeztu) siguen en sus primeros años una trayectoria parecida. En todos puede observarse un inicial radicalismo, cercano o afín al anarquismo y al socialismo finiseculares, que se irá decantando hacia actitudes más próximas al regeneracionismo. Todos ellos se oponen violentamente a la España de la Restauración, utilizan la prensa de la izquierda más progresista para abogar por cambios sociales y económicos, e intentan intervenir de forma práctica en la vida pública. Heredan del krausismo el afán sincero de saber, de explotar las regiones del pensamiento, y “una rectitud, una probidad, una sinceridad” fundamentales. También manifiestan un deseo de abrir las fronteras a cuantas influencias extranjeras pudieran considerarse beneficiosas.</p>
<p>En su desprecio por la literatura vigente, rehabilitan a escritores del pasado, sobre todo a los primitivos españoles (Poema de Mío Cid, Berceo, el Arcipreste de Hita), declaran a Larra como precursor y admiran a autores que se habían enfrentado con los más sólidos valores consagrados por la tradición (Kant, Hegel, Kierkegaard, Schopenhauer, Marx, Nietzsche, Tolstoi, Visen).</p>
<p>La ruptura de los moldes en los que se habían mantenido los géneros literarios y la defensa de un lenguaje antirretórico, sobrio, carente de artificios y de grandilocuencia son otras de las preocupaciones de los noventayochistas.<br />
Mantienen también estrechas relaciones amistosas. Participan colectivamente en diferentes actos, colaboran en las mismas revistas y asisten a las mismas tertulias. El fracaso de estas acciones acentuará el escepticismo y las actitudes individualistas de todos.</p>
<p>Con un precoz sentimiento de frustración, evolucionan hacia posturas más idealistas y contemplativas. La regeneración debe pasar antes por la recuperación de unos valores nacionales colectivos que permitan trazar una nueva orientación vital. Siguen con su preocupación por España, pero su actitud va cambiando. Ante los problemas acuciantes y concretos con que se tropiezan buscan respuesta de carácter abstracto y filosófico. En sus visiones del paisaje, es difícil separar muchas veces lo visto de la manera de mirar: paisaje y alma, realidad y sensibilidad llegan a fundirse indisolublemente. En su obra metafísica, agónica, queda patente la desorientación espiritual del mundo moderno.</p>
<p>Las inquietudes comunes de todos ellos terminan hacia 1905: Azorín será diputado conservador en 1907, Maeztu con el tiempo se convertirá en ideólogo de derechas, Unamuno permanecerá encerrado en sus contradicciones de estos primeros años, y Baroja continuará aferrado a su habitual pesimismo y a un escepticismo y nihilismo crecientes. Ortega y Gasset y otros intelectuales más jóvenes recogerán en seguida la antorcha semiapagada de estos noventayochistas.</p>
<p><strong>El Novecentismo</strong></p>
<p>Hacia 1906 comienza a advertirse en las letras catalanas y castellanas un proceso renovador que se irá acentuando con el tiempo. Bajo el nombre de novecentistas o de Generación del 14 se agrupan José Ortega y Gasset, Eugenio d’Ors, Gregorio Marañón, Manuel Azaña, Gabriel Miró y Ramón Pérez de Ayala.</p>
<p>Todos estos autores muestran, al igual que los regeneracionistas y los noventayochistas, un rechazo de la España de la Restauración. Sin embargo, sus propuestas deben considerarse radicalmente nuevas.</p>
<p>Como característica principal hay que señalar una más sólida formación intelectual. El autodidactismo, frecuente en los escritores precedentes, deja paso a una instrucción más rigurosa. También se acercan con más frecuencia a las novedades europeas; y frente a los modos anarquizantes y bohemios finiseculares, exhiben unas actitudes más pulcras y comedidas.</p>
<p>Junto a esta vocación universalista, es notorio desde muy pronto su deseo de intervenir en la vida pública (ya sea con ensayos, artículos, conferencias y mítines; o con una participación activa en la política). Ortega y Gasset se referirá a la necesidad de emplear las armas adecuadas para una labor educadora.</p>
<p>En 1913 se crea la Liga de Educación Política Española, con la que se propugna la necesidad de un análisis profundo de la realidad española, usando para ello los diversos órganos de expresión que fundan (principalmente las revistas). De esta forma, ejercen una influencia decisiva en los cambios que se producen en la vida social y política española.</p>
<p>Muchos de ellos llevaran a cabo una oposición a la Dictadura de Primo de Rivera e influirán, como portavoces del descontento de las clases populares, en el advenimiento de la República. Sin embargo, entre 1931 y 1939 sus actitudes serán más divergentes y, en muchos casos, encontradas.</p>
<p>España es el blanco de sus meditaciones. Analizan con rigor científico y objetividad, las más diversas manifestaciones de la vida española del presente y del pasado. El anhelo de claridad racionalista, el yo pensante y la captación del hombre en su circunstancia histórica son los objetivos que persiguen.</p>
<p>Su desconfianza ante la capacidad de las masas para regir sus propios destinos los lleva a abogar por la formación de minorías ilustradas que ocupen los puestos rectores de la sociedad.</p>
<p>Ante todo esto, no debe extrañar que sea el ensayo (por su eficacia pedagógica) el género más socorrido. También la poesía y la novela exhiben una mayor carga intelectual.</p>
<p>Como habían defendido los miembros de la Institución Libre de Enseñanza, los novecentistas fueron conscientes de que cualquier transformación política debía asentarse en un previo cambio moral del individuo. Para ello se hacía indispensable su formación estética, y en esta tarea la literatura podía tener un papel de protagonista.</p>
<p>Todo esto conduce a una verdadera obsesión por la obra bien hecha. Al mismo tiempo que se rechaza lo sentimental y lo trágico, se manifiesta una no disimulada predilección por la mesura, el equilibrio y las formas clásicas.</p>
<p>Los novecentistas demostraron que la brillantez literaria no estaba reñida con el tratamiento de temas filosóficos, políticos o de la vida cotidiana.</p>
<p><strong>Los Movimientos de Vanguardia</strong></p>
<p>El rechazo violento del subjetivismo romántico y del realismo tradicional será la nota más destacada de los Movimientos de Vanguardia. Los movimientos más destacados serán el Cubismo, el Futurismo, el Dadaísmo, y el Surrealismo.</p>
<p>Algunos de estos movimientos se inicia muy pronto, sin embargo, el apogeo de los mismos corresponde a los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Los Movimientos de Vanguardias inician su decadencia al final de la década de 1920, y desaparecen en la siguiente.</p>
<p><i>Cubismo</i></p>
<p>El término Cubismo fue acuñado por el crítico francés Louis Vauxcelles en 1908, cuando afirmó de forma despreciativa al ver unas pinturas realizadas por Georges Braque que estaban compuestas de pequeños cubos. Este movimiento surgió en Francia; y trata las formas de la naturaleza por medio de las figuras geométricas, representando todas las partes de un objeto en un mismo plano.</p>
<p>El Cubismo fue adaptado a la literatura gracias a Guillaume Apollinaire, cuya máxima aportación a este género fue el caligrama. El caligrama es un texto poético en el que se representa el contenido del poema por medio de diversas técnicas, como pueden ser la disposición de las palabras dentro del poema o bien el tipo de tipografía usado.</p>
<p><i>Futurismo</i></p>
<p>El término Futurismo fue acuñado por Filipo Tommaso Marinetti en su obra manifiesto del futurismo, publicada en 1909. Este movimiento surgió en Italia y rompía con la tradición, el pasado y los signos convencionales de la historia del arte.</p>
<p>Este movimiento postulaba por la exaltación de lo sensual, lo nacional y guerrero, la adoración de la máquina, el retrato de la realidad en movimiento, lo objetivo de lo literario y la disposición especial de lo escrito, con el fin de darle una expresión plástica.</p>
<p>El Futurismo rechazaba la estética tradicional e intentó ensalzar la vida contemporánea, basándose en sus dos temas dominantes: la máquina y el movimiento.</p>
<p><i>Dadaísmo</i></p>
<p>El término Dadaísmo fue acuñado por Tristan Tzara en su obra manifiesto dadá en 1918, aunque ya existían textos dentro de este género desde 1916. El Dadaísmo surgió en Suiza y se manifiesta contra la belleza eterna, contra la eternidad de los principios, contra las leyes de la lógica, contra la inmovilidad del pensamiento, contra la pureza de los conceptos abstractos y contra lo universal en general.</p>
<p>El Dadaísmo defiende el caos contra el orden, y la imperfección contra la perfección. La poesía dadaísta abre el campo para el surgimiento del Surrealismo y ayuda a crear un lenguaje poético sin límites.</p>
<p><i>Surrealismo</i></p>
<p>El término Surrealismo fue acuñado por Guillaume Apollinaire en 1917, y fue definido por André Bretón en el manifiesto surrealista, publicado en 1924. Este movimiento surgió en Francia.</p>
<p>En el manifiesto surrealista se define al Surrealismo como un “Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”.</p>
<p>En el mismo manifiesto, Bretón afirma también que “El surrealismo se basa en la creencia de una realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo, y en el libre ejercicio del pensamiento. Tiende a destruir definitivamente todos los restantes mecanismos psíquicos, y a sustituirlos por la resolución de los principales problemas de la vida”.</p>
<p><i>Las Vanguardias en España: Creacionismo y Ultraísmo</i></p>
<p>En España, las Vanguardias contaron con el precedente de un escritor genial, Ramón Gómez de la Serna, defensor incondicional de un arte deshumanizado (entendiendo por tal aquel en el que se produce un distanciamiento entre el arte y la vida), y que ejercerá una gran influencia en la literatura posterior. En la revista Prometeo aparecieron los primeros manifiestos del vanguardismo literario español.</p>
<p>Es hacia 1918 cuando comienzan a desarrollarse los movimientos destacados del vanguardismo español: el Creacionismo y el Ultraísmo. Estos movimientos se caracterizan por su rechazo de lo sentimental y trágico, de lo subjetivo e íntimo. Los grandes temas literarios (el amor, la muerte, Dios, el hombre) se desprecian ahora, o sirven de pretexto para alardes de ingenio o de humor.</p>
<p>Al despreocuparse de cualquier forma de trascendencia moral, filosófica y política; la literatura se purificaba y se convertía en una actividad inmanente, cuya finalidad era ella misma, ignorando de manera radical los problemas humanos y el mundo circundante.</p>
<p>En el año 1918 llega a España, después de su estancia en París, el poeta chileno Vicente Huidobro, que abre los ojos de muchos escritores sobre lo que esta pasando en Europa. A partir de ahora se producirá una estrecha relación de la vanguardia española con la europea, y muy especialmente con la hispanoamericana.</p>
<p>A Vicente Huidobro se debe el Creacionismo, en el que se proclama la total autonomía de la obra literaria. En este movimiento (que tuvo como máximos defensores en España a Juan Larrea y a Gerardo Diego) el poema, del que se suprimen los signos de puntuación, se construye mediante la yuxtaposición gratuita y caprichosa de imágenes sin un referente claro y preciso que las motive.</p>
<p>Dichas imágenes, que constituyen una creación pura del espíritu, resbalan unas sobre otras, en hilaciones semánticas inéditas o sustentadas en la pura fonética, sin fusión posterior trascendente. Se atenúa así la función representativa de la palabra y se acentúan sus posibilidades connotativas. De ahí la proliferación de imágenes dobles o múltiples, también es frecuente la escritura caligrámatica.</p>
<p>El otro movimiento vanguardista español fue el Ultraísmo. En los poemas ultraístas se suprime la anécdota, lo narrativo, el discurso lógico, y se da preeminencia a las percepciones fragmentarias. Con las imágenes y las metáforas ilógicas, chocantes, desmesuradas, ligadas casi siempre al mundo del cine, de los deportes, de los adelantos tecnológicos y, en definitiva, a todo lo que signifique modernidad; se pretende una nueva captación del mundo real.</p>
<p>De este movimiento destaca la eliminación de la rima en el poema y la tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva de las palabras, con lo que se conseguía la fusión de la expresión plástica y de la literaria. Con esta disposición se produce una comunicación visual, además de la auditiva, que es la propia de la poesía. El deseo innovador lleva también a un vocabulario plagado de neologismos y a un abuso de palabras esdrújulas, entre las que predominan las de carácter científico y técnico.</p>
<p>Las vanguardias españolas pocas veces produjeron obras valiosas, sin embargo, abrieron el camino de la experimentación. Su huida de la convencional, rutinario y trillado; y su afán de novedades constituyeron un ejemplo obligado para los escritores que entonces se iniciaban en el camino de las letras.</p>
<p><strong>La Generación del 27</strong></p>
<p>Los poetas han alcanzado entre 1927 y 1928 la madurez literaria, y han publicado o publican libros importantes. En 1927 se celebra el tercer centenario de la muerte de Góngora, y los poetas toman una postura abierta y definitiva a favor de una poesía nueva y antiacadémica.</p>
<p>Al igual que ocurrió con la Generación del 98, tampoco existe unanimidad a la hora de establecer a los que componen esta Generación. No obstante todos los críticos están de acuerdo en incluir en ella a Gerardo Diego, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Es habitual incorporar al sevillano Fernando Villalón, y también suelen añadirse los nombres de José María Hinojosa y de Juan Larrea.</p>
<p>Hay que destacar la estrecha amistad que unió a los integrantes de la Generación del 27. Todos tienen una edad aproximada y manifiestan en sus primeros años un inequívoco talante liberal y progresista. Mantuvieron entre ellos una abundante comunicación epistolar, y participaron colectivamente en diferentes actos.</p>
<p>Aunque en su mayor parte eran andaluces, vivieron en Madrid durante los años veinte y treinta, y sorprende la escasez de manifiestos y de declaraciones teóricas conjuntas que puedan indicar unos rasgos generacionales.</p>
<p>No todos los miembros de esta Generación fueron universitarios, pero si tuvieron unas mismas preocupaciones intelectuales, una gran cultura y una curiosidad extraordinaria por todo lo que ocurría  en el mundo literario, siendo frecuentes sus viajes al extranjero.</p>
<p>Se observa en ellos una afinidad de gustos literarios y una orientación estética común. Destaca el insobornable afán de perfección que mostraron en todo momento. La más ligera composición revela el esfuerzo poético que la preside y la rigurosa reflexión sobre el lenguaje para extraer de él todas sus posibilidades expresivas.</p>
<p>Estos poetas se alzaron contra la mala poesía y contra todo lo que en el arte significara rutina y adocenamiento. No sólo admiraron y respetaron a los maestros de generaciones anteriores, sino también a otros autores del pasado. La Generación del 27 trató de patentizar lo respetable y vivo de nuestra tradición.</p>
<p>Tradición y renovación constituyen las notas más destacadas de la primera etapa de estos poetas. El enlace con la tradición se puede advertir en la métrica, pues estos poetas no se avergonzaron de establecer un nuevo vínculo con el pasado.</p>
<p>En la trayectoria literaria que siguen todos estos poetas pueden advertirse algunos puntos en común. Luis Cernuda estableció una serie de fases, marcadas todas por el antirrealismo y el anticonformismo, por las que paso la poesía de unos y otros.<br />
Los autores de la Generación del 27 tenían predilección por la metáfora, una actitud clasicista, influencia gongoriana y contactos con el Surrealismo.</p>
<p>El ideal de pureza se produjo en una primera etapa que se prolonga hasta 1928 ó 1929. En esta etapa los poetas se muestran proclives al cultivo de una poesía de la que están ausentes lo narrativo y lo argumental, lo demasiado humano; y la hojarasca retórica, musical y ornamental. Perfección técnica, pureza y deshumanización son los términos que se aplican con frecuencia a esta etapa inicial de su producción literaria.</p>
<p>En el alejamiento de unos ideales de pureza extrema también jugo un papel importante la predilección que estos poetas mostraron por la poesía popular, siempre impregnada de toques sentimentales. En la obra de muchos de ellos puede advertirse, si no un compromiso social, al menos un compromiso humano.</p>
<p>El descubrimiento de técnicas propias del Surrealismo al final de la década de los años veinte supuso para muchos de estos poetas la posibilidad de alejarse del clima aséptico que había dominado en esta primera etapa. No hay duda de que este nuevo -ismo atrajo desde muy pronto la atención de numerosos escritores españoles. En los más destacados poetas del 27 se advierte enseguida la admiración, la curiosidad y el interés por lo que esta ocurriendo en el país vecino.</p>
<p>Sin embargo, mucho se ha discutido acerca del grado de aceptación en España de técnicas propias del Surrealismo. Las opiniones son variadas, aunque en los escritores españoles domino el razonado desorden, el riesgo calculado; y el mundo onírico fue sometido a un meticuloso trabajo de criba, depuración o crítica.</p>
<p>Para muchos, las técnicas innovadoras que se observan en los autores españoles deben enlazarse, más que con el surrealismo, con las corrientes irracionalistas que dominaban en Europa desde Baudelaire, e incluso con la tradición española de “exaltación de lo ilógico, lo subconsciente, lo monstruoso sexual, el sueño, el absurdo”.</p>
<p>Sin embargo, puede hablarse de un Surrealismo español, de una aceptación de técnicas surrealistas. Ante ellos se abría la posibilidad de expresar con entera libertad sus conflictos íntimos y de llevar a las últimas consecuencias sus insobornables exigencias de sinceridad.</p>
<p>En 1931, con la llegada de la República, la tendencia purista esta en declive, y en los años siguientes se debilitará todavía más. No hay que olvidar la importancia que tuvo la llegada a España de Pablo Neruda en 1935. El número 1 de la revista que funda, Caballo verde para la poesía, se abría con un editorial “Por una poesía sin pureza”, con el que se atacaba frontalmente cualquier idea esteticista.</p>
<p>Sin embargo, el nuevo clima neorromántico y el compromiso social, mediante el cual el escritor se siente arraigado en una realidad colectiva, afectaron de forma desigual a los poetas. Mientras que en algunos apenas se observan cambios, en otros se produce una progresiva actitud crítica frente a la realidad española. En este sentido, el caso extremo lo constituye Rafael Alberti, que en 1931 ingresa en el Partido Comunista, reniega de su producción anterior y decide poner su obra al servicio de la Revolución.</p>
<p>Al comenzar la guerra, todos los miembros de la Generación del 27 (excepto Gerardo Diego) toman partido a favor de la República. Mientras algunos mantienen una actividad moderada, otros ponen su pluma al servicio de la causa que defienden y desarrollan con una intensa labor cultural. En la obra de la mayor parte de ellos se observa una justificable inclinación por un lenguaje sencillo y directo, y por una forma estrófica (el romance) habitual en épocas en las que se produce un acontecimiento histórico trascendente para la colectividad. En Noviembre de 1936 aparece en Madrid el Primer romancero de la guerra civil, y un año después aparece el Romancero General de la Guerra de España.</p>
<p>Al terminar la guerra, todos los miembros de la Generación del 27 (excepto Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y Dámaso Alonso) partieron al exilio. Unos y otros, después de un período de desorientación y de desconcierto, reanudaron con voz propia o con nuevos acentos, su labor literaria.</p>
<p>Tanto en los que se quedaron en España como en los que la abandonaron en fácil observar una intensificación del proceso rehumanizador iniciado años antes. Su voz tiende a reflejar los problemas humanos y sociales del tiempo histórico que les ha tocado vivir.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/15/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=15&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2008/01/03/rasgos-y-tendencias-de-la-literatura-del-primer-tercio-de-siglo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Teatro medieval (2)</title>
		<link>http://filologiahispanica.wordpress.com/2007/12/28/teatro-medieval-2/</link>
		<comments>http://filologiahispanica.wordpress.com/2007/12/28/teatro-medieval-2/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Dec 2007 08:45:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juanjo R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura española medieval]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://filologiahispanica.wordpress.com/2007/12/28/teatro-medieval-2/</guid>
		<description><![CDATA[El Auto de los Reyes Magos El Auto de los Reyes Magos está fechado hacia el año 1150, y es anterior a las primeras obras de teatro religiosas romance en Francia, y es la primera vez que se dramatiza la Epifanía. Esta obra esta basada en el Officium Stellae. Esta obra tiene una gran importancia [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=14&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El Auto de los Reyes Magos</strong></p>
<p>El Auto de los Reyes Magos está fechado hacia el año 1150, y es anterior a las primeras obras de teatro religiosas romance en Francia, y es la primera vez que se dramatiza la Epifanía. Esta obra esta basada en el Officium Stellae.</p>
<p>Esta obra tiene una gran importancia debido a que muestra la existencia de una actividad dramática en lengua romance y que es además independiente de los tropos (es contemporánea a la Visitatio Sepulchri de Ripoll).</p>
<p>El Auto de los Reyes Magos es una obra polémica por los dos siguientes temas:<br />
-Origen del autor anónimo.<br />
-El saber si el texto es inconcluso o esta completo.</p>
<p>El teatro vulgar nace en Castilla de forma diferente que en Europa (en latín), y sin embargo se produce la anomalía de no volverse a documentar textos hasta el siglo XV. Además, el teatro vernáculo del siglo XIII es (pese a una estructura ritual que permanece muchos siglos) mucho más sutil que el teatro latino contemporáneo.</p>
<p>Se piensa que el texto esta basado o bien en el Evangile de l’enfance (basado en un Evangelio Apócrifo) o bien en un drama francés que se ha perdido.<br />
<span id="more-14"></span><br />
<strong>Teorías sobre el origen del autor</strong></p>
<p>El Auto de los Reyes Magos es una obra de autor anónimo, sin embargo, existen teorías acerca del lugar de origen de su autor.</p>
<p>La teoría más aceptada es la propuesta por Rafael Lapesa, que afirma que el autor de esta obra tendría un origen franco (catalán o gascón), teoría que coincide con la de Maxim Kerkhof, que afirma que el autor de esta obra es catalán.</p>
<p>Sin embargo, existen otras teorías divergentes. Josep Maria Solà-Solé afirma que el autor de esta obra tendría un origen mozárabe.</p>
<p>Otra teoría afirma que está en la ciudad de Toledo del siglo XII el origen de esta obra. En esta época en Toledo convivían gentes de todas las culturas que coexistían en la península ibérica, como los francos, los cristianos o los mozárabes.</p>
<p><strong>Argumento</strong></p>
<p>En el Auto de los Reyes Magos se narra la historia de la visita de los Reyes Magos al niño Jesús. Esta obra esta basada en el pasaje del Evangelio según San Mateo.</p>
<p>Su argumento es sencillo: los Reyes Magos, siguiendo una misteriosa estrella, se encuentran y discuten la causa de aquel signo, llegando a la conclusión de que Jesucristo ha nacido y deciden seguir a la estrella para adorarlo. Visitan al rey Herodes, que se siente indignado ante tal revelación. Los Magos parten hacia Belén, mientras que Herodes pide a sus sabios que le digan si es realmente cierto que ha nacido otro rey, y solamente uno de ellos se atreve a asentir.</p>
<p><strong>Características</strong></p>
<p>En la obra se da una versificación de extraordinaria importancia artística, pese a que existen algunas irregularidades métricas.</p>
<p>La distribución de la métrica dentro de la obra es:<br />
-Versos eneasílabos (9 sílabas). Se encuentran en la primera parte (versos 1-51) y en la quinta parte (versos 127-147, con la excepción de los versos 135-137).<br />
-Versos alejandrinos (14 sílabas). Se encuentran en la segunda parte (versos 52-73), en la tercera parte (versos 74-85), en la cuarta parte (versos 125 y 126) y en la quinta parte (versos 135-137).<br />
-Versos heptasílabos (7 sílabas). Se encuentran en la tercera parte (versos 86-106) y en la cuarta parte (versos 107-124).</p>
<p>Los personajes de la obra son:<br />
-Los Reyes Magos: Melchor tiene una posición intermedia, Gaspar tiene una posición más escéptica y Baltasar tiene una posición más crédula.<br />
-El rey Herodes, que tiene una posición de duda ante el miedo a un rival.<br />
-Los sabios de la corte de Herodes.<br />
-Los rabinos de la corte de Herodes.</p>
<p>En esta obra, los Reyes Magos tienen soliloquios diferentes cada uno, y dos de ellos se encuentran antes de hacerlo con el tercero. El rey Herodes muestra su rabia en un monólogo, y los sabios de Herodes discuten entre sí.</p>
<p>Los tres regalos tradicionalmente simbolizaban la naturaleza real de Cristo (oro: real, incienso: divina, mirra: humana), sin embargo, en el Auto se convierten en una prueba de divinidad.</p>
<p><strong>Estructura de la obra</strong></p>
<p>La obra se estructura en cinco partes diferenciadas:<br />
-La primera parte (versos 1-51), en la que se encuentran representados los monólogos de los tres Reyes Magos.<br />
-La segunda parte (versos 52-73), en la que se encuentran los Reyes Magos camino de Belén, y se establece la prueba de divinidad.<br />
-La tercera parte (versos 74-106), en la que se producen los diálogos expositivos y la discusión sobre el rey nacido.<br />
-La cuarta parte (versos 107-126), en la que se encuentra representado el monólogo del rey Herodes y la consulta de este a sus sabios.<br />
-La quinta parte (versos 127-147), en la que se representa la respuesta de los sabios a la consulta del rey Herodes.</p>
<p>En la obra conservada se produce un final abrupto de la obra, y no se sabe si ese es su verdadero final, o el final realmente se ha perdido. El desenlace lógico en caso de que el final se hubiera perdido sería la adoración en el pesebre y la demostración de la triple naturaleza de Cristo.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/filologiahispanica.wordpress.com/14/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/filologiahispanica.wordpress.com/14/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=filologiahispanica.wordpress.com&amp;blog=2259210&amp;post=14&amp;subd=filologiahispanica&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://filologiahispanica.wordpress.com/2007/12/28/teatro-medieval-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="" medium="image">
			<media:title type="html">Juanjo R.</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
